Luego de conocer el dato de septiembre, que mostró un IPC de 1,9%, los analistas estiman que la inflación mensual se ubicará alrededor de ese nivel en octubre, noviembre y diciembre. El incremento de septiembre, 0,2 puntos porcentuales por encima de agosto, se explicó principalmente por subas estacionales de alimentos —con énfasis en verduras— y por servicios regulados, como gas, electricidad y prepagas.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central (BCRA), proyecta que la inflación registre 1,7% en octubre, 1,6% en noviembre y 1,8% en diciembre. Si esas cifras se cumplen, el año terminaría con una suba de precios cercana al 30%.

Sin embargo, los economistas advierten que no hay señales claras de una caída marcada de la inflación en los próximos meses. La dinámica de los precios de los alimentos continúa siendo un factor de presión importante. Según el relevamiento de LCG, durante la primera semana de octubre los precios de ese rubro subieron 0,5%, acumulando cinco semanas consecutivas de alzas. Entre los rubros con mayor incremento se destacan bebidas e infusiones para el hogar, seguido de panificación, cereales y pastas, y carnes. Todo indica que, al menos en alimentos, la desaceleración aún no se consolida.

Otro factor que podría influir en el IPC es el movimiento de los combustibles aplicado a fines de septiembre. TN confirmó que los aumentos promediaron alrededor del 2% en nafta y 5% en gasoil. Estos cambios tienen el potencial de trasladarse a los precios al consumo y, adicionalmente, de elevar los costos de transporte y distribución de mercancías.

A nivel internacional, el comportamiento del petróleo también puede jugar un papel relevante. Si el Brent se mantiene por encima de los US$100 el precio de los surtidores podría seguir ajustándose, con efectos de segunda ronda que se transmiten a fletes, logística y a la cadena de precios de otros bienes.

En SBS explicaron que el impacto no se limita a la ponderación directa del rubro en el índice, sino que se propaga hacia costos de transporte y distribución, afectando el ritmo de los precios de otros productos.

Finalmente, el economista de Analytica, Claudio Caprarulo, indicó que su proyección para octubre apunta a una inflación cercana al 2%, alineada con las estimaciones de otras firmas y con la idea de que el mes podría mantenerse en ese rango.