El empresario Eduardo Elsztain, líder de IRSA, informó públicamente sobre sus inversiones en las Islas Malvinas y salió a aclarar versiones que circulan en redes sociales. Aseguró que mantiene una participación minoritaria en la Falkland Islands Company (FIC), firma de gran relevancia estratégica y económica en el territorio, que se ocupa de temas inmobiliarios, agropecuarios y hoteleros, entre otros.
En una carta, relató que comenzó a adquirir acciones de la FIC entre 2005 y 2006. En 2017 describió una oportunidad mayor cuando los propios empleados de la empresa lanzaron una oferta para comprarla. Explicó que, desde la óptica del derecho y de la dinámica de la bolsa de Londres, ante una oferta pública siempre puede presentarse otra contraoferta para intentar quedarse con la compañía.
Sostuvo que estudió la posibilidad de tomar el control mayoritario de la firma más importante de las Malvinas con la idea de impulsar su desarrollo económico y social, apoyándose en la lógica de los mercados británicos. Dijo que esperaba que esa iniciativa pudiera contagiar a otros empresarios argentinos y ampliar la relación económica con las islas. Sin embargo, la propuesta fue bloqueada por las autoridades británicas. Señaló que, a pesar de la oposición, su empresa logró conservar una participación minoritaria cercana al 2%, mientras que la mayoría accionaria terminó en manos de Staunton Holdings Ltd.
Elsztain subrayó que esa información fue pública y cubierta por medios, pero advirtió sobre teorías conspirativas y antisemitismo que circulan en redes y que, según su visión, distan mucho de la realidad de los hechos.
A modo de contexto familiar, citó a su abuelo Isaac, quien decía que si Argentina se hubiera involucrado económicamente en las Malvinas durante el siglo XX quizás se podría haber evitado la guerra. También mencionó que Perón intentó comprar la FIC en más de una ocasión y que César Cao Saravia lo habría intentado en 1977. Aseguró que la idea encaja con una estrategia histórica del país: fortalecer lazos sociales, económicos, culturales y productivos con las Islas Malvinas para respaldar el reclamo de soberanía.
Con ese marco, explicó que, desde 2005/06, fue adquiriendo acciones de la Falkland Islands Company (FIC), una firma clave para las Malvinas; en 2017 surgió la oportunidad de tomar el control, que no prosperó en favor de un liderazgo argentino, y la mayoría accionaria terminó en Staunton Holdings Ltd.



