En A Dos Voces (TN), Iván Carrino, economista liberal, y Delfina Rossi, representante del peronismo, expusieron diagnósticos distintos sobre el curso de la economía argentina, el nivel de actividad, el empleo, los salarios y las perspectivas para el año que viene.

Carrino abrió el debate negando la existencia de una crisis macro. Dijo que para hablar de crisis haría falta observar señales como una caída de la actividad en dos trimestres consecutivos y un desempleo en torno al 15% al 20%. En esa línea, definió la etapa actual como un periodo de transición hacia una economía con menor inflación, menor déficit y menos controles, subrayando que los cambios de modelo tienen costos.

Rossi, por su parte, sostuvo que la discusión no puede limitarse a métricas macro y afirmó que la población atraviesa una “crisis de ingresos”. Señaló que el deterioro se acentuó en años recientes y cuestionó la menor participación de los trabajadores en el ingreso, el aumento de la informalidad laboral, el endeudamiento y el impacto sobre las pequeñas y medianas empresas. Describió una economía “en forma de K”, con sectores que se recuperan y otros que quedan rezagados. Entre los más afectados mencionó a la industria, la metalurgia, el comercio y la construcción, y cuestionó que el crecimiento de sectores como petróleo y Vaca Muerta alcance para generar empleo suficiente para toda la población.

Carrino reconoció que hay áreas que siguen por debajo de niveles de años anteriores, pero rechazó la idea de una crisis generalizada. Señaló que 10 de 15 sectores analizados están por encima de los niveles de 2023, si bien admitió que algunos rezagados tienen peso importante en la generación de empleo. Reafirmó que no se observa una expansión acelerada del empleo privado en el ámbito formal, pero sostuvo que sí hay creación de puestos de trabajo.

Rossi cuestionó la caída del empleo registrado y afirmó que muchas personas pasaron a trabajar de forma independiente mediante plataformas de movilidad o reparto. Según la economista, esa dinámica refleja una pauperización de los trabajadores y de los ingresos de las familias.

El debate también se centró en el futuro de la industria nacional: para Carrino, los costos de la transición recaen sobre sectores que previamente gozaban de tarifas más bajas y protecciones altas; Rossi, en cambio, habló de una destrucción de la industria argentina. El intercambio quedó inconcluso en un punto sobre la postura del Gobierno, ya que Carrino dejó pendiente esa idea cuando el tramo se interrumpió.