Una situación sin precedentes atraviesa la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), conocida como Metrodelegados: el sector oficialista, que gobierna el sindicato desde su creación en 2008, está a punto de presentarse dividido en los comicios para renovar autoridades el 26 de noviembre.

La conducción histórica nació de la ruptura de trabajadores del subte con la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y, pese a diferencias políticas entre sus referentes, logró mantenerse unida a lo largo de los años. Por un lado, Beto Pianelli emergió desde el MAS (trotskista) y, por otro, Néstor Segovia se identifica como peronista, lo que en la práctica enriquecía el debate sin romper la alianza.

El fallecimiento de Pianelli en enero dejó al oficialismo en estado de shock, y la fracción fiel a su liderazgo —conocida como pianellismo— no reconoce a Segovia como el heredero natural para convertirse en el nuevo secretario general. Buscan que uno de sus integrantes asuma la conducción.

La referente de ese sector es Virginia Bouvet, delegada que en los años 90 salió junto con Pianelli de la UTA y protagonizó la creación de un sindicato independiente. Los pianellistas no descartan presentar una lista propia, mientras Segovia propone una nómina de unidad, incluso con la izquierda, para enfrentar los riesgos que, a su juicio, esperan a los trabajadores.

Quienes rodean a Segovia sostienen que el pianellismo es muy rígido ideológicamente y que él, por su condición peronista y evangélica, podría aportar una vía de apertura; sin embargo, destacan que la relación entre ambos líderes fue estrecha en el pasado y las diferencias eran principalmente políticas.

“Sería un error desarmar un bloque que ha mostrado resultados”, dicen allegados a Segovia.

Hace un mes, el pianellismo advirtió que, ante la ofensiva oficial, la reforma laboral y la judicialización de los sindicatos, la salida pasa por construir la mayor unidad posible; hoy admiten que las negociaciones con Segovia no avanzaron, aunque no descartan cerrar acuerdos si se llega a un entendimiento antes del cierre de listas.

La posibilidad de una ruptura del oficialismo en Metrodelegados podría favorecer a la izquierda, que en las elecciones de 2022, con una lista que fusionó al Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y al Partido Obrero (PO), obtuvo 40,9% frente al 59,1% de la fórmula Pianelli-Segovia.

La izquierda mantiene una presencia firme en las bases del Subte, con referentes como Claudio Dellecarbonara (PTS), vocal de la minoría y delegado en la Línea B, entre otros dirigentes que fortalecen ese cauce hacia el 2024. En este contexto, el cierre de listas vence este viernes a las 23:59, y las definiciones se esperan recién allí.