El diputado de Unión por la Patria (UxP) y referente de Patria Grande, Juan Grabois, retomó este miércoles las alarmas sobre los riesgos de la inteligencia artificial y difundió un relato de un exinvestigador de Anthropic. En sus publicaciones, recordó que la principal empresa del sector enfrenta un desarrollo desmedido de sistemas de automejora recursiva que, en la visión de ese directivo, podría desencadenar un cataclismo que ponga en peligro a la humanidad. El propio directivo habría afirmado públicamente que hay una probabilidad, cercana al 10%, de que ocurra algo así, y, aun así, la empresa continúa avanzando.

“Esto no es joda”, subrayó Grabois y, a partir de esa advertencia, propuso estudiar el tema con rigor y abrir espacios para un pacto tecnológico mundial que permita detener esta carrera en la ventana de tiempo que aún tenemos. En su diagnóstico, enfatizó que, aunque todos enfrentamos múltiples frentes en nuestra vida, la cuestión tecnológica debe convertirse en prioridad, y citó la encíclica Magnifica Humanitas para sostener su postura.

El legislador mencionó también el caso de Jacob Coxon, un investigador de 27 años que dejó Anthropic tras haber trabajado previamente en OpenAI. Coxon anunció su renuncia y sostuvo que ambas compañías juegan con las vidas de las personas al avanzar sin freno en la carrera por mejorar los sistemas de IA.

En ese marco, Evan Hubinger, jefe de seguridad de Anthropic, respaldó el descargo de Coxon y señaló que existe más de un 10% de probabilidad de que la inteligencia artificial termine matando a los humanos dentro de la próxima década. Hubinger escribió en X que la IA podría representar, de hecho, una amenaza existencial para la humanidad, en medio de la preocupación creciente en la industria por la velocidad de evolución de estos sistemas.

Las declaraciones de Coxon llegan tras su salida de la industria, y se enmarcan en un contexto de intensificación de dudas sobre las implicancias de la IA, con voces que advierten sobre sus potenciales impactos negativos a corto y mediano plazo.

Grabois ya había generado atención en junio pasado, cuando se reunió con el empresario Peter Thiel en la casa que el magnate tiene en el Barrio Parque de la ciudad de Buenos Aires. En esa entrevista, el dirigente dejó claro que, pese a su interés por dialogar con referentes del ecosistema tecnológico, no negaría su historia militante ni su lealtad al Papa Francisco.