La selección de Burkina Faso partió desde Marruecos en la madrugada y cruzó el Atlántico para arribar a Buenos Aires, con la idea de estar a punto para el choque ante la Argentina en el estadio Monumental. Debido a contratiempos logísticos, la delegación se vio obligada a reforzarse de inmediato incorporando a varios jugadores juveniles para completar el plantel. El encuentro está fijado para las 21 y constituye la segunda prueba amistosa de los africanos en su ciclo de preparación tras el Mundial.