El INDEC separa las importaciones de alimentos en dos grandes bloques: básicos y elaborados. Dentro de los básicos —frutas, verduras y pescados— se registraron US$556 millones, un 3,4% más frente al mismo periodo de 2025. En tanto, los elaborados (atún, café, etc.) totalizaron US$1.068 millones, un incremento del 10%.
A la cabeza del listado de productos frescos que se importan se ubican las bananas, que representan el 35% de los alimentos frescos traídos desde el exterior. Acumulan US$201 millones en lo que va del año, con una caída del 3,7% frente al año anterior.
En segundo lugar figura la palta (avocado), consumida también como verdura en cafés y restaurantes. Las importaciones de este producto suman US$88 millones, un aumento del 12,6%, y, según el INDEC, la palta concentra cerca de 16% de los alimentos frescos que se traen al país.
El tercer lugar lo ocupa el salmón fresco, ya sea del Pacífico o del Danubio, con US$38 millones importados, lo que implica un crecimiento cercano al 30%.
Después se sitúan las uvas sin semillas, con US$19 millones y un alza del 16%.
En quinto lugar aparece la yerba canchada, cuyo flujo cayó un 7% hasta US$15 millones. Otro descenso se dio con las almendras sin cáscara, que se mantienen en US$15 millones, pero bajaron un 26%.
Más abajo se ubica el kiwi, con US$13 millones y un repunte del 15%, consolidándose en la oferta local de frutas. Detrás, los frutos rojos (frambuesas, moras, zarzamoras) crecieron un 32% para totalizar US$12 millones.
En noveno y décimo puesto no figuran alimentos gourmet, sino insumos para completar la producción de procesados: las papas saltaron a US$10 millones (+313%), y los tomates quedaron en US$9 millones (+18%).
Por último, las nueces de cajú sin cáscara mostraron una caída del 3%. En el listado figura también los pistachos sin cáscara, con US$8 millones, registro que implica un incremento del 134%.



