El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, afirmó este martes que la administración está dialogando con las agrupaciones que organizan la Marcha del Orgullo para modificar la fecha de la movilización, que originalmente estaba prevista para el 7 de noviembre, justo un día antes de la llegada del Papa León XIV a la Argentina.
Según el funcionario, las negociaciones siguen abiertas con todas las organizaciones que componen el colectivo LGBT+ para ajustar el calendario y aseguró que ya hay acuerdo mayoritario para posponerla por unos días. “No es una fecha que está escrita en piedra. El año pasado ellos ya decidieron posponerla”, indicó en diálogo con Radio Rivadavia.
Macri subrayó que “hay un montón de eventos de mucha magnitud que este año se están posponiendo” y remarcó que la visita de un Papa es un hecho extraordinario que ocurre cada 30 o 40 años.
En esa línea, se refirió a las declaraciones recientes del canciller Pablo Quirno, quien explicó que la visita papal, prevista del 8 al 11 de noviembre, está contemplada para que no afecte el programa de seguridad. Sus palabras provocaron críticas entre referentes de la comunidad LGBT+, que denunciaron censura a través de las redes oficiales de la Marcha del Orgullo.
Al respecto, Macri sostuvo que “el Canciller hizo una declaración poco clara, probablemente no tenía la información porque esto lo venimos hablando con el ministerio de Seguridad Nacional”.
Precisó que la organización de la marcha y las medidas de seguridad asociadas se discuten en una mesa de trabajo que integran autoridades nacionales, porteñas y provinciales, además de representantes de la Iglesia. “Es lo que venimos trabajando con las organizaciones y los vamos a ayudar a que esa marcha ocurra. Me parece absolutamente razonable pedirles, como a otros eventos públicos y privados que están posponiendo la fecha, porque este es un evento extraordinario y van a venir millones de personas”, afirmó.
Reiteró que la visita papal es “extraordinaria, relevante” y que “todos podemos poner un poquito de nosotros” para que se desarrolle con orden y tranquilidad, sin atentar contra la libertad ni la diversidad. “Quiero una ciudad donde pueda convivir la Marcha del Orgullo y la marcha del niño por nacer”, enfatizó, destacando el marco de diversidad que busca la ciudad.
Por su parte, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, señaló haber contactado a algunos referentes de la organización para avanzar en las conversaciones.



