La planificación inicial de la selección argentina, que imaginaba una gira por Asia en la próxima doble fecha FIFA de noviembre con rivales como Arabia Saudita e India, quedó fuera de juego por supuestos problemas organizativos. Ante esa caída, la AFA comenzó a barajar rivales para que el equipo de Lionel Scaloni tenga actividad en la última ventana de 2026; si bien aún no hay confirmaciones oficiales, las posibilidades más sólidas pasan por rivales de la región, principalmente Uruguay y Costa Rica.
En su última conferencia de prensa, tras el partido de despedida de Lionel Messi frente a Benín, Scaloni había adelantado que los encuentros se disputarían fuera del país. Sin embargo, en las últimas horas surgió la certeza de que no será posible, porque se cayó el acuerdo de palabra entre la AFA y las federaciones de Arabia Saudita e India, los dos rivales inicialmente previstos. La salida de Messi obligó a revisar el escenario, pues las condiciones para las partes se modificaron y la logística para organizar una gira internacional en tiempo y forma se volvió inviable.
“En noviembre no tenemos muchas opciones. No es que podamos elegir. Todo está cerrado, bloqueado. Seguramente iremos afuera a jugar. Me gustaría enfrentar a rivales de peso, pero si no se dan, siempre tratamos de sacar lo positivo. No hay muchas variantes”, indicó Scaloni, entre el cierre de ese encuentro.
Ante ese panorama, surgió una nueva alternativa: jugar un partido en Argentina y otro en el exterior. En ese marco, comenzaron negociaciones para que Uruguay sea uno de los rivales, en el inicio del ciclo de Diego Forlán como entrenador de la selección charrúa. En las conversaciones, la Asociación Uruguaya de Fútbol habría planteado a la AFA disputar el primer choque en la Bombonera y completar la doble jornada con la revancha en el Estadio Centenario, de Montevideo.
La jugada uruguaya parece avanzada: el diario El País, de Uruguay, aseguró que las gestiones para cerrar el amistoso del 13 de noviembre en la Bombonera estaban en una fase próxima a concretarse. Ignacio Alonso, presidente de la AUF, habría mantenido contactos con Claudio Tapia para darle el visto bueno al acuerdo.
La idea de cerrar ambos compromisos con rapidez empujó a los dirigentes argentinos a estudiar, además, la posibilidad de completar la segunda cita fuera del país en un estadio argentino, evaluando opciones como el Gigante de Arroyito, en Rosario, o el Mario Alberto Kempes, de Córdoba, para cerrar la doble fecha FIFA.



