Quien opere inversiones o intereses vinculados a Brasil ya contempla la posibilidad de que Flavio Bolsonaro asuma la Presidencia a partir del 1° de enero de 2027. Esta expectativa está alimentada, en parte, por los resultados de la primera vuelta, donde Bolsonaro logró 47,05% de los votos frente al 45,14% de Lula, y por la probable inclinación de los votantes de otros postulantes hacia Bolsonaro en la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.
En torno a la política económica que podría implementarse a principios del año próximo, las conjeturas abundan y la información precisa escasea. Eso es natural: el inicio de un programa económico depende de ideas generales, de la personalidad del presidente y de su equipo, y también de la herencia que se reciba. Aunque no es posible descartar escenarios extremos, es razonable pensar que Lula, en sus últimos meses, difícilmente enfrentaría una corrida cambiaria o bancaria de gran magnitud, salvo por las decisiones que tome su eventual sucesor.
¿Y qué implica esto para Argentina? El fenómeno, descrito en el marco del llamado “siperismo”, plantea la posibilidad de que la llegada de Bolsonaro redireccione inversiones extranjeras que podrían haber apuntado a nuestro país, trasladando a Argentina una ruta prevista para Brasil en 2026.
Este último punto merece un párrafo aparte. Supongamos, por argumento, que Lula pudiera perder por motivos estrictamente macroeconómicos; de ser así, Milei también podría verse obligado a enfrentar una situación económica que afecte su legitimidad electoral. En ese caso, podría considerarse la necesidad de flexibilizar la política económica para evitar que se repita la experiencia brasileña. No se trata de adherirse a corrientes específicas, sino de sostener el equilibrio entre el Gobierno y la demanda de la población.
La lectura actual es que, con Bolsonaro y Milei ocupando la primera fila de sus países, desde comienzos del año próximo muchas decisiones y procesos podrían avanzar con mayor claridad y rapidez. Esa es la expectativa que circula entre quienes ven en ese panorama un posible cambio significativo en la dinámica regional.



