En una definición disputada en Flushing Meadows, Alexander Zverev, ubicado en el puesto N°2 del ranking, se impuso ante el estadounidense Ben Shelton (N°9) por 6-3, 7-6(7-2), 5-7 y 6-2, tras tres horas y 22 minutos de juego, y se adjudicó el título del US Open 2026. Con este logro, Zverev suma su segundo Grand Slam, luego de alzarse con Roland Garros en junio pasado.

El triunfo situó al alemán como el cuarto jugador en la historia en ganar sus dos primeros títulos majors en una misma temporada, tras Jimmy Connors (1974), Guillermo Vilas (1977) y Jannik Sinner (2024). Además, representó una satisfacción personal para él: seis años después de la derrota en la final del US Open 2020, cuando llevaba dos sets a su favor ante Dominic Thiem y terminó cediendo en cinco parciales.

Con este título, Zverev continúa en la segunda posición del ranking mundial, pero quedó a menos de 2000 puntos del líder, el mismo Jannik Sinner, quien no disputó el torneo neoyorquino por una lesión.

El cierre del partido tuvo un momento singular: Zverev ganó el punto definitivo con un regreso que pegó en la cancha rival y, entre el desconcierto de la multitud, se dirigió al rincón para devolver las pelotas como si apenas hubiese asegurado su servicio. Pese a la confusión inicial, se dio cuenta de la victoria y levantó los brazos en señal de campeón.

En su discurso de campeón, Zverev dedicó palabras emotivas a su madre, destacando su papel fundamental en su carrera pese a luchar contra la diabetes. En su relato, agradeció la fortaleza de quien le dio la confianza para perseguir sus sueños y subrayó que la enfermedad no define el camino de nadie.

Shelton, por su parte, no pudo destronar a la avanzada potencia local en un aniversario atípico para el tenis estadounidense: desde 2003, cuando se consagró Andy Roddick, ningún campeón criollo logró reeditar el título. El estadounidense inició sacando, pero cometió una doble falta que le costó el primer game; a partir de ahí, Zverev mostró su repertorio agresivo y, pese al intento de Shelton de reaccionar, el historial entre ambos continuó inclinándose a favor del alemán, con seis derrotas en seis encuentros previos.