El US Open 2026 entregó un nuevo campeón: Alexander Zverev, número 2 del mundo, superó al estadounidense Ben Shelton (nº 9) por 6-3, 7-6(7-2), 5-7 y 6-2, en un duelo que se alargó 3 horas y 22 minutos. Con este triunfo, el alemán suma su segundo título de Grand Slam tras haber levantado la Copa de Roland Garros en junio pasado, y se coloca como uno de los pocos jugadores en lograr sus dos primeros majors en una misma temporada (acompañando a Jimmy Connors, Guillermo Vilas y Jannik Sinner).
Además, Zverev cierra una cuenta pendiente personal: seis años después de la dolorosa derrota en la final del US Open 2020 ante Dominic Thiem, en plena pandemia, cuando llevaba dos sets de ventaja, ahora celebra el título en Flushing Meadows.
En el ranking, el germano se mantiene como el segundo del mundo, pero quedó a menos de 2000 puntos del líder, Jannik Sinner, quien no disputó el torneo por una lesión.
El episodio más recordado de la jornada llegó al cierre mismo: Zverev ganó el último punto con un saque largo de Shelton y, entre la algarabía del estadio, veía las cosas de forma tan centrada que pareció no entender de inmediato que había cerrado el partido; tras varios segundos de desconcierto, levantó los brazos, ya campeón. “Creí que el marcador era 5-1”, admitió luego, con una sonrisa.
En su discurso de campeón, Zverev dedicó palabras emotivas a su madre, destacando su papel fundamental pese a vivir con diabetes. Reconoció que, cuando le diagnosticaron diabetes a su hermano de 4 años, ella sostuvo la esperanza y lanzó una frase clave: que su hijo, si quería ser tenista, sería tenista, sin permitir que la enfermedad definiera su destino. “Mi madre es la persona más importante y fuerte que conozco”, afirmó.
Shelton, por su parte, dejó pasar una oportunidad histórica para un gigante del tenis estadounidense. El último campeón local del US Open fue Andy Roddick, en 2003, y Shelton no logró quebrar la racha ante Zverev, a quien enfrentó en seis ocasiones previas y perdió todas. En el inicio, el estadounidense se complicó con una doble falta en su primer servicio y Zverev aprovechó para tomar la delantera y encarar el tramo decisivo con confianza.



