Hernán Lacunza participó con comodidad en el 62° Coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) que se realizó en Mar del Plata. Durante el mediodía, el candidato presidencial del PRO compartió un almuerzo en Sarasanegro con 25 empresarios, en una charla centrada en macroeconomía, empleo y los desafíos del próximo mandato.

El Coloquio de este año tuvo un desarrollo particular: la presencia política fue reducida, con la participación de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y la ausencia de figuras como Diego Santilli, quien asistió a la Argentina Week que encabezó el presidente Javier Milei en París. Así, el eje del encuentro quedó marcado por el mundo empresarial.

Entre pasillos, los asistentes coincidieron, con matices según sector y tamaño de las compañías, en que el rumbo macroeconómico no debe ponerse en cuestión independiente de quién gane en 2027. Los mensajes que emergen como no negociables fueron: superávit fiscal, estabilidad, y el respeto a contratos e instituciones.

Lacunza, que dialogó abiertamente con Infobae, repasó qué mantendría de la gestión anterior y qué modificaría del modelo vigente, además de exponer su visión sobre cómo reactivar una economía que, dice, está en recesión técnica, y en qué se diferencia su propuesta de cara a las urnas.

El ex ministro de Economía durante el gobierno de Mauricio Macri ratificó su candidatura y su criterio de que el PRO debe competir de manera separada de La Libertad Avanza en 2027, para presentar alternativas claras a la sociedad.

En su exposición dentro del Coloquio, señaló que continuaría con un equilibrio fiscal estricto y evitaría cualquier financiación del Estado por emisión. También defendió una agenda de apertura al mundo, tanto en comercio como en finanzas. En cuanto a cambios, enfatizó la necesidad de reconstruir capacidades estatales para realizar obra pública, y advirtió que no se trata de elegir entre corrupción o grandes obras, citando ejemplos de gestión sin corrupción.

Además, subrayó que debe haber una visión más amplia del sector productivo, que trascienda a Vaca Muerta, la energía, la minería y el agro, e incluya construcción, industria y comercio, porque no existe una Argentina de 47 millones sin industria ni desarrollo equilibrado. Remarcó que las pruebas PISA han mostrado deterioro en la calidad educativa, y afirmó que ese aspecto requiere una atención prioritaria.

Con ese marco, Lacunza dejó claro que el rumbo macroeconómico, la inversión en educación y la ampliación de la base productiva serán centrales para su propuesta, al tiempo que defendió un plan que combine disciplina fiscal con una función activa del Estado para generar empleo y crecimiento. El tono del evento dejó en claro que, para la dirigencia empresarial, la estabilidad y la predictibilidad siguen siendo requisitos centrales para cualquier proyecto político de cara a 2027.