La recaudación tributaria total de septiembre fue de 21,36 billones de pesos, con una variación interanual nominal del 38,3%. Al descontar la inflación interanual de ese periodo, estimada en 33,3%, la dinámica real de los ingresos fiscales quedó en torno al 3,8%.
El IVA, el impuesto de mayor peso dentro del conjunto, alcanzó 6,92 billones, presentando una caída real del 5,4%. El bloque impositivo, que suma 4,72 billones, cayó 1,7% en términos reales por menores reafectaciones netas negativas: en 2025 se utilizó mayor saldo de IVA para cancelar otras obligaciones. El componente aduanero mostró una caída real del 18,5%.
Los aportes y contribuciones de la Seguridad Social, segundo tributo en importancia, llegaron a 4,97 billones, con un aumento nominal del 35,4% y una mejora real del 1,6%. ARCA atribuyó el avance al incremento de la remuneración bruta promedio y a una mayor dispersión de facilidades de pago, en el marco del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) y del Programa de Promoción de Empleo Registrado (PER).
Las Ganancias, tercer impuesto por relevancia, recaudaron 4,77 billones, 1,85 billones por encima del mismo mes del año anterior, con un crecimiento real del 22,5%. Contribuyeron mayores anticipos de sociedades por el aumento del impuesto determinado para el periodo fiscal 2025 y un mayor nivel de retenciones, atenuado por la actualización de escalas y deducciones de la cuarta categoría acorde a la inflación del primer semestre.
Un efecto calendario favoreció las cifras: el primer anticipo de personas humanas para 2026 ingresó en septiembre, cuando en 2025 vencía en agosto. En sentido opuesto, el saldo de la declaración jurada de personas humanas del periodo 2025 se pagó en julio (en 2024 había sido en junio), y el vencimiento de presentación se prorrogó hasta el 13 de octubre.
Los derechos de exportación registraron el mejor desempeño real, al subir a 1,12 billones con un crecimiento real del 49,4%. Contribuyeron el alza del tipo de cambio, mayores precios del complejo soja-cereal y de hidrocarburos, y un aumento en las exportaciones de combustibles y minerales. También pesó una base de comparación baja: en junio y julio de 2025 se adelantaron pagos por la reducción de alícuotas, y en septiembre de 2025 regía la alícuota del 0% para varios productos (Decreto 682/2025).
El Impuesto a los Combustibles mostró 705,907 millones, con un avance real del 15,7%, explicado principalmente por actualizaciones del tributo.
En el extremo opuesto, los derechos de importación y otros cayeron a 730,426 millones, con una contracción real del 23,3%. Bienes Personales sumaron 93,931 millones, con una caída real del 27,5% al no haber vencimientos en ese mes.
El Impuesto a los Créditos y Débitos recaudó 1,60 billones, con una variación real cercana al 0% negativo (-0,2%). Hubo un día hábil adicional frente a 2025, aunque ya regían exenciones del Decreto 475/2026.



