La desaparición de Jorge “Roña” Castro sorprendió al mundo del boxeo argentino. El ex campeón mundial falleció a los 59 años tras descompensarse durante una salida en Morón, acompañado por su hija Quimey y su madre. En diálogo con Todo Noticias, Quimey reconstruyó los últimos minutos de su padre y lo que ocurrió en el lugar.

Según la joven, el episodio fue repentino y terminó siendo un desenlace natural. Describió que el desgaste cardíaco se presentó en cuestión de pocos minutos, estimando aproximadamente 15 minutos desde que comenzaron los síntomas. También aclaró que la Policía Científica dictaminó que la muerte se debió a causas naturales.

Quimey recordó que la salida se dio en la habitual convivencia familiar, pese a que sus padres ya no estaban juntos desde hacía 15 años, manteniendo una relación cordial y encuentros familiares. Contó que en un momento Roña fue al baño y, al regresar, le comentó que le dolía el pecho; ella le preguntó por su consumo de cigarrillos, y la conversación continuó de forma natural hasta que sucedió lo inevitable.

Tras el malestar, solicitaron ayuda al personal de seguridad del lugar. Castro fue trasladado a una habitación separada, donde comenzaron las maniobras de reanimación cardiopulmonar, pero los esfuerzos no tuvieron éxito y no llegaron a ser trasladados a un hospital.

Más allá del dolor por la pérdida, Quimey expresó cómo le gustaría que se recuerde a su padre: como la persona que todos conocían, buena y directa, que no le temía a arreglar los errores que cometía, sin adornos.

El hecho ocurrió en la sala de máquinas de un bingo ubicado en Morón. El responsable del establecimiento avisó a los servicios de emergencia y, al poco tiempo, llegó un equipo médico que constató la muerte en el lugar.

Según el parte policial, Castro padecía diabetes y presentaba niveles bajos de insulina. La causa quedó a cargo de la UFI N.º 8 de Morón.