En un contexto político en el que la oposición busca unificar proyectos de desendeudamiento y el oficialismo evalúa respuestas propias, el sector bancario comunicó que, con base en el registro de deudores del Banco Central, refinanció de forma voluntaria más de 500.000 créditos morosos. El dato se desprende de las cifras que informan los bancos al propio Central, y se enmarca en el debate sobre cómo enfrentar la morosidad sin recurrir a medidas coercitivas.

Se estima que hay 3,08 millones de personas con deudas morosas vinculadas al sistema bancario, por un monto de 13,38 billones de pesos. En plataformas financieras, 4,25 millones de individuos presentan irregularidades en sus pagos por un total de 5,09 billones de pesos. Sumando posibles solapamientos (una misma persona con deudas en bancos y fintechs), el universo total de morosos alcanza 5,9 millones.

Javier Bolzico, titular de ADEBA (la cámara que agrupa a bancos argentinos de capital público y privado), resaltó que la vía virtuosa es la refinanciación voluntaria entre deudor y entidad, y afirmó que ya se refinanciaron más de 500.000 créditos, lo que, acusa, demuestra que el sistema funciona sin intervención del Estado.

Entre los datos oficiales, se incluyen las 100.000 refinanciaciones del Banco Nación. En la participación del Banco Central aparecen números que reflejan lo comunicando por las propias entidades. EcoGo indica que, en julio, se sumaron 386.000 personas a este universo, lo que representa el 6,5% del total de deudores morosos si se toma en cuenta tanto bancos como fintechs.

En el plano de las plataformas, se estima que unos 2 millones de clientes de distintas entidades fueron contactados; esa cifra abarca tanto a quienes acordaron un plan de refinanciación como a aquellos que respondieron al acercamiento, pero aún no cerraron un acuerdo. En este caso, el Banco Central no dispone de datos desglosados.

Las dos veredas coinciden en que los indicadores de irregularidad de cartera tenderán a mejorar en los próximos meses. En paralelo, están sobre la mesa casi medio centenar de iniciativas parlamentarias que buscan alivios de deuda para hogares y empresas, con facilidades de pago de tres años, condonaciones, topes a tasas y reforzamiento de controles e impuestos a bancos y plataformas.

Bolzico advirtió que leyes que obliguen a refinanciaciones compulsivas podrían frenar el crédito argentino por años. El Gobierno, por su parte, sigue buscando salida a la morosidad: a pesar de avances con negociaciones bancarias y refinanciaciones vía el Nación, así como anuncios recientes de Luis Caputo sobre crédito, no logra todavía una solución contundente.

En el oficialismo, la idea de avanzar con un proyecto “tapón” reúne recomendaciones del BCRA y del Ministerio de Economía para mejorar la transparencia, sin cambios sustanciales en contratos vigentes, apuntan fuentes cercanas. En la Coalición La Libertad Avanza señalaron que no se tocarán los contratos vigentes.

De cara al periodo legislativo, está prevista la reunión de las Comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor en Diputados para la próxima semana, en el marco de las distintas iniciativas en juego.