Un análisis del Searchlight Institute indica que, a partir del 1 de enero de 2027, más de 100 proyectos de centros de datos ubicados en áreas rurales de Estados Unidos podrían calificar para un beneficio fiscal federal ampliado. El ajuste proviene de una modificación a las Zonas de Oportunidad, programa creado en 2017 para impulsar inversiones en distritos de bajos ingresos.

La modificación provino de la Ley One Big Beautiful Bill Act, la reforma tributaria promulgada en julio de 2025, que introdujo una categoría específica para zonas rurales. En esa configuración, la base imponible recibe un impulso del 30%, y el umbral para demostrar mejoras sustanciales se reduce a la mitad respecto del esquema original.

Para estimar el alcance, el Searchlight Institute cruzó la localización de proyectos en desarrollo con el mapa de distritos censales rurales que podrían llegar a calificar. Su base de datos abarca menos de 700 instalaciones planificadas o en construcción; otras referencias citadas por Wired sitúan el total de desarrollo de centros de datos en Estados Unidos en torno a 1.500 unidades.

Es importante aclarar que la existencia de más de 100 proyectos no implica que ya estén obteniendo beneficios. Para acceder a la ventaja, los desarrolladores deben constituir un vehículo de inversión específico; simplemente construir dentro de un distrito elegible no alcanza para obtener la rebaja.

Además, el seguimiento público de los beneficiarios es limitado, ya que esos datos podrían quedar protegidos por el secreto fiscal del IRS. Wired consultó a varias grandes tecnológicas sobre sus proyectos en distritos potencialmente elegibles: Microsoft afirmó que no utiliza el programa para comprar ni construir data centers; Meta negó hacer uso del beneficio; Amazon afirmó que no ha reclamado la ventaja ni la emplea como criterio de ubicación; Google no respondió a la consulta.

Emily Kraschel, analista de política fiscal del Searchlight Institute, planteó una duda clave: ¿el objetivo es desplazar centros de datos de zonas pobladas o simplemente atraer inversión de capital sin compromisos equivalentes de creación de empleo? El debate es relevante porque, a diferencia de otros incentivos estatales, este programa no exige generación de puestos de trabajo para acceder a la rebaja.

El gobierno de Estados Unidos estima que la expansión rural del programa de Zonas de Oportunidad podría costar 40.900 millones de dólares en la próxima década, cifra que corresponde al conjunto del programa y no exclusivamente a los centros de datos.

La proyección ha generado rechazo bipartidario. En septiembre de 2026, el senador republicano Josh Hawley presentó un proyecto para excluir expresamente a los centros de datos del beneficio, al que calificó como un acto de asistencialismo corporativo hacia empresas que, afirmó, no lo necesitan.