El periodista Mario Massaccesi volvió a aclarar este martes sus comentarios sobre Jorge Rafael Videla, luego de anunciar que estaba preparando un documental que exploraría un supuesto “costado íntimo” del ex dictador. El objetivo que marcó fue claro: no blanquearé la figura de Videla.

Massaccesi dijo que el material que están trabajando busca ofrecer una mirada más profunda sobre la cara atroz del genocida y sostuvo que no haría un proyecto para ‘lavarle la cara’ a Videla ni a nadie. Aseguró que se trata de un material inédito que recibió y que están en las etapas finales para terminarlo.

Las declaraciones del periodista se dieron durante el programa Otro Día Perdido, conducido por Mario Pergolini en Canal 13, donde surgió un debate sobre si incluso las personas malas pueden mostrar un costado humano. En ese intercambio, Massaccesi explicó que la espiritualidad implica reconocer que todos tenemos un lugar bueno al que a veces no accedemos con facilidad.

Pergolini preguntó si, incluso entre los peores, existe esa humanidad, mencionando a Videla como ejemplo. Massaccesi respondió que quizá exista, aunque eso no los salva de ser malos públicamente. Aclaró que hoy está realizando un documental sobre Videla, que incluiría un costado íntimo sustentado por información y testimonios, y que no pretende presentar una faceta privada sino hechos relevantes de la historia reciente de Argentina. Además, subrayó que el foco está en el costado militar y en su rol como presidente de facto, sin perder de vista que el ámbito público es el que se conoce y que la historia reciente de la Argentina es sangrienta en varios pasajes.

La reacción en redes sociales fue rápida y mayormente crítica respecto a la forma de referirse al dictador. En respuesta, Massaccesi publicó aclaraciones en sus redes para precisar que el material se ajusta a hechos históricos y que no aborda la vida privada de Videla, sino su accionar y sus decisiones en el marco de su trayectoria como militar y mandatario. Aseguró que Videla fue un genocida y afirmó que su visión sobre el tema permanece intacta, reiterando la convicción de que la historia debe estudiarse para comprenderla y no para exculparla.