Claudio Tapia debe haber dormido con la tranquilidad de haber atravesado con éxito el amistoso frente a Bolivia, y Scaloni parece haber sellado un giro en la gestión de la Selección. En Córdoba, el entrenador dejó en claro que el equipo empieza a caminar desde cero y que no hay margen para relajaciones. El encuentro en el estadio Mario Alberto Kempes dejó una estadística relevante: cinco jugadores se estrenaron con la albiceleste, ubicando a ese encuentro como el segundo con más debuts en la era Scaloni. El récord, con 11 estrenos, pertenece al 7 de septiembre de 2018, cuando la Argentina abrió su ciclo ante Guatemala en Los Ángeles.
Entre los convocados para ese partido, Leonardo Flores, Valentín Gómez, Santiago Simón, Román Vega y Ezequiel Fernández se estrenaron con la camiseta nacional. Cada uno aportó su visión sobre la experiencia: Flores destacó su personalidad y la determinación al recibir la pelota; Vega aseguró que Scaloni le pidió ser fuerte en los duelos individuales. En 2018, el listado de debutantes había sido amplio, con Giovanni Simeone, Renzo Saravia, Gerónimo Rulli, Matías Vargas, Santiago Ascacíbar, Exequiel Palacios, Alan Franco, Franco Cervi, Gonzalo Pity Martínez, Walter Kannemann y Franco Vázquez, entre otros.
Antes del viaje a Córdoba, Scaloni sostuvo que la idea es arrancar de cero y que no hay lugar para la comodidad. Entre las novedades, se perciben mensajes de renovación tras la salida de Lionel Messi y Nicolás Otamendi, y la ausencia de Rodrigo De Paul, Gonzalo Montiel y Giovani Lo Celso. Leandro Paredes, quien debe cumplir sanción y aún no definió su continuidad, pasó por Ezeiza la semana pasada por las dudas sobre su futuro.
El técnico explicó, con palabras recogidas por el grupo de prensa, que debutar a muchos jugadores es una señal de ilusión para cualquier entrenador, pero toma un cariz especial para la Selección. “Es un orgullo darles la oportunidad y es el momento para que muestren su potencial”, señaló. Los propios debutantes fortalecieron ese mensaje: Flores habló de su fe en su personalidad, mientras Vega relató que Scaloni lo pidió estar sólido en cada duelo.
La dirección del entrenador parece enfocarse en una planificación a mediano plazo: la Copa América 2028 aparece como el primer gran objetivo, a la espera de cómo se definen las Eliminatorias Sudamericanas. Por eso, podrían sumarse otros nombres en la ventana de noviembre, con miras a enriquecer el plantel. Se mencionan posibles incorporaciones como Tobías Andrada (River) y Tomás Palacios (Estudiantes), y, de cara al futuro, el propio cuerpo técnico evaluaría los primeros partidos de 2027 para afianzar la base de la Selección.



