Boca goleó 3-0 a Unión en la Bombonera, gracias a un tanto de Lautaro Di Lollo y a un doblete de Leonel Flores, con lo que estiró su buen momento en todas las competencias. Sin embargo, Rodolfo Arruabarrena mantuvo la postura de cautela respecto a las chances del equipo de pelear por distintos títulos antes de finalizar la temporada.
En la conferencia de prensa, el entrenador valoró el rendimiento del equipo, destacando que el partido mostró madurez para controlar el ritmo pese a algunos altibajos. “Los resultados fortalecen la confianza, hicimos un partido sólido, aunque con momentos de mayor intensidad; logramos mantener el control”, afirmó el Vasco. Pero dejó claro que “el camino recién empieza” y que el club debe seguir analizando y acercando más soluciones, sin cantar victoria anticipada.
En un momento distendido, Arruabarrena alivianó la sala al pedir que “hay que sacar la mufa” y bromear sobre la mala vibra que puede atravesar al equipo antes de lo que viene. Más allá de la anécdota, el rendimiento individual ocupó un lugar central: elogió la jerarquía de Leandro Lozano y se detuvo en la progresión de los juveniles, en particular Flores, quien aprovechó su oportunidad a pleno. Sobre el joven, el técnico señaló que Flores se mantiene con los pies en la tierra y advirtió que seguirá presionando a sus representantes para que cuiden su desarrollo. “Las experiencias son únicas”, completó, subrayando la necesidad de una gestión cuidadosa de las promesas.
El saldo del encuentro, eso sí, dejó preocupaciones en la enfermería: Alan Velasco sufrió un desgarro menor y quedó fuera por un tiempo. En cuanto a Tomás Belmonte, Arruabarrena fue explícito y, con ironía, dejó entrever que espera que esté disponible en aproximadamente 30 días.
De cara al corto plazo, el entrenador señaló un calendario apretado: semifinales de la Copa Argentina ante Banfield y la posibilidad de convocatorias a selecciones nacionales. “Es la fecha que toca, veremos cuántos jugadores tenemos; ojalá no haya demasiados llamados”, comentó, consciente de la necesidad de rearmar el equipo para sostener a Boca en lo alto.
El próximo compromiso del Xeneize será el viernes 9 de octubre contra Instituto, en Córdoba, antes de recibir a Vasco da Gama para abrir la serie de semifinales de la Copa Sudamericana.



