Alejandro Actis, conocido en la cocina parlamentaria como “El Señor de los Anillos” por sus manos ataviadas con numerosos anillos, ya había sido apartado del Senado tras suplantar la identidad del ex legislador kirchnerista Marcelo Fuentes para pedir favores. Ahora, Infobae reconstruyó un historial aún más denso: Actis habría traicionado la confianza de una persona con discapacidad para gestionar un préstamo de 3.900.000 pesos e, incluso, se hizo pasar por el asesor presidencial Eduardo “Lule” Menem con el fin de reclamar la categoría A-1, la más alta del cuerpo.

Desde la Cámara alta relataron que su presencia en pasillos y despachos se fue volviendo famosa por su ostentación, pero también por la ambición que lo llevó a maniobras cada vez más audaces. En distintos momentos ocupó funciones discretas, primero como seguridad de un despacho y luego como ordenanza; su conducta dejó entre los pares la impresión de un individuo afable, aunque con una clara voluntad de avanzar a cualquier costo.

El episodio que expuso su deriva terminó de desnudar su capacidad de engaño: mediante la confianza de una persona con discapacidad, Actis logró activar a través de la aplicación del Banco Nación un préstamo de 3,9 millones de pesos, cuyo monto terminó desembolsado en una cuenta personal. A la víctima le dejó una deuda que, con intereses, asciende a unos cinco millones de pesos, según las estimaciones de las fuentes.

Paralelamente, la ambición desbordada de Actis lo llevó a intentar otra maniobra: comunicarse directamente con Emilio Viramonte Olmos, entonces secretario administrativo con gestión interina en la caja del Senado, para gestionar la categoría A-1 y hacerlo en nombre de Menem, identificado como asesor presidencial y mano derecha de Karina Milei en la institución.

El desenlace definitivo llegó cuando Fuentes descubrió que alguien se hacía pasar por él para obtener favores. Denunció ante la Dirección General de Asuntos Jurídicos del Senado que varios senadores habían sido contactados por un impostor: Fernando Aldo Salino (San Luis), Jesús Fernando Rejal (La Rioja), Lucila Crexell (Neuquén), Carolina Losada (Santa Fe) y Alicia Kirchner (Santa Cruz) figuran entre los citados. Más tarde, otras personas de distintas jurisdicciones advirtieron haber recibido comunicaciones similares: Carmen Álvarez Rivero (Córdoba) y la jefa de despacho de Mariano Recalde (CABA) también alertaron sobre intentos de fraude semejantes.

La acumulación de estas denuncias y hechos derivó en la salida de Actis del Senado, cerrando un episodio que, además de la suplantación de identidad, expuso una red de engaños que impactó a colegas y a funcionarios, y que continúa bajo revisión en la sede parlamentaria.