Por segundo día consecutivo, el riesgo país continuó la tendencia a la baja, al ceder 26 puntos básicos (4,3%) para situarse en 573 pb. A principios de octubre, el indicador elaborado por JP Morgan había tocado 655 pb, máximo en once meses.

La mejora de la percepción de riesgo en el mercado local se reflejó también en la deuda soberana en dólares, con alzas destacadas: el bono AL35 escaló 1,5% y el GD46 avanzó 3,1%.

En la bolsa de Nueva York, las ADR argentinas siguieron la dinámica positiva de los títulos con legislación extranjera, lideradas por Edenor con un aumento de 3,6%; BBVA ADR subió 2,9%; IRSA ganó 2,4% y Cresud 2,3%.

A nivel local, el índice S&P Merval mostró un incremento de 0,7% expresado en pesos y 0,5% al medirse en dólares.

En el segmento cambiario, el dólar oficial se mantenía estable en $1.540 para la venta según las pantallas del Banco Nación. Los activos financieros mostraron ligeros avances, con subas de hasta 0,2%. En paralelo, el dólar MEP cotizó a $1.538,56 y el contado con liquidación (CCL) a $1.605,93.

En el plano internacional, el Banco Mundial redujo sus proyecciones de crecimiento para Argentina para los próximos años. Según el informe publicado el 6 de octubre, la economía argentina podría expandirse 2,1% en 2026 y 3% en 2027, cifras inferiores a las estimaciones previas de 3,6% y 3,7%.

Aun así, el BM subraya que Argentina podría encadenar tres años consecutivos de crecimiento entre 2025 y 2027, algo que no ocurría desde hace casi dos décadas, impulsado por ajustes fiscales, reformas tributarias y una economía más abierta. Además, atribuye la compresión del riesgo país a la acumulación de reservas internacionales del Banco Central durante 2026, respaldada por un sólido superávit comercial, lo cual fortalece la confianza del mercado al mitigar vulnerabilidades de liquidez y refinanciamiento y, en consecuencia, reduce el riesgo de incumplimiento a corto plazo.