El Poder Ejecutivo emitió el Decreto 1157/2026, publicado en el Boletín Oficial, que autoriza la salida de personal y equipamiento nacionales para tomar parte del Ejercicio Combinado Arandú 2026, una iniciativa militar binacional que se desarrollará del 10 al 17 de octubre en el campo de instrucción Barão de São Borja, ubicado en la República Federativa del Brasil, y que reunirá al Ejército Argentino con su par brasileño. El texto oficial señala que la medida se toma ante la ausencia de tratamiento parlamentario del programa anual de ejercicios combinados.

La finalidad central del encuentro es fortalecer la coordinación operativa, los lazos institucionales y la confianza entre ambas fuerzas. El costo de la misión será cubierto con partidas asignadas por el Ministerio de Defensa, bajo la subjurisdicción del Estado Mayor General del Ejército.

Arandú 2026 forma parte del programa de ejercicios combinados para el periodo comprendido entre el 1 de septiembre de 2026 y el 31 de agosto de 2027. Ese programa contempla tanto la entrada de contingentes extranjeros al territorio argentino como la salida de tropas nacionales para entrenamientos en otros países.

El Gobierno aclaró que se remitió al Congreso un proyecto de ley para autorizar estas operaciones, pero el texto aún no fue tratado por la Cámara de Diputados. En ese contexto, el Poder Ejecutivo decidió habilitar de forma específica la participación argentina en la actividad planificada para octubre.

Según fundamenta el decreto, el adiestramiento buscará crear procedimientos y métodos compartidos para el empleo integrado de unidades de ambas fuerzas. El objetivo es elevar la capacidad de coordinación entre fuerzas con perfiles operativos distintos, y abarca áreas como Fuerzas Aerotransportadas, unidades aeromóviles, equipa­miento de operaciones especiales, Tropas Blindadas y componentes de aviación. Se busca, además, que los participantes se familiaricen con los procedimientos de la otra fuerza, acuerden modos de empleo y pongan a prueba técnicas de entrenamiento y ejecución táctica.

La norma sostiene que la interoperabilidad es clave para que fracciones militares de diferentes países actúen bajo pautas comunes. En este marco, la capacitación apunta a consolidar un marco compartido de planificación, comunicación y despliegue en operaciones combinadas, así como al intercambio de conocimiento, la actualización doctrinal y la validación de procedimientos como resultados esperados.

El texto también subraya que estos avances guardan relación con la preparación de las tropas y la compatibilidad de sus capacidades operativas durante futuras intervenciones conjuntas. Cabe destacar que la Constitución Nacional reserva al Congreso la facultad de autorizar la entrada de tropas extranjeras al territorio.