En el marco de la presentación Welcome Home, Apple presentó HomeView, un dispositivo con pantalla Liquid Retina de 7 pulgadas y parlante integrado, diseñado para gestionar dispositivos conectados y reconocer a los integrantes del hogar.

El equipo llega en dos versiones: una pensada para apoyarse sobre una mesa y otra para instalación mural, y está impulsado por un procesador A18. Su propuesta central no es solo su diseño, sino la forma en que interactúa con las personas.

HomeView puede reconocer hasta seis usuarios y adaptar la información que muestra según quién esté frente a la pantalla, exhibiendo recordatorios, citas, mensajes y otros contenidos personales sin que sean visibles para el resto de la familia. Además funciona como pantalla compartida para consultar recetas, reproducir música, realizar videollamadas vía FaceTime y revisar las imágenes de cámaras de seguridad.

La experiencia en la práctica apunta a su uso en distintos ambientes: en la cocina para guiar recetas y activar temporizadores por voz; en el living para controlar iluminación y temperatura; y en la entrada, como panel para ver quién tocó el timbre.

El dispositivo incorpora un sistema que ajusta la información según la distancia del usuario: desde lejos muestra datos básicos como la hora o el estado de los dispositivos, y al acercarse aparecen controles más detallados.

El eje de HomeView es Siri AI, la nueva generación del asistente de Apple. A diferencia de las versiones anteriores, está diseñada para sostener conversaciones más naturales, entender preguntas complejas y usar contexto para responder.

Con esta apuesta, Apple busca convertir la casa en un centro de control permanente, dejando de depender exclusivamente de la interacción vía iPhone para competir en un mercado donde Amazon y Google ya ofrecían pantallas y asistentes inteligentes desde hace años.