Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) evalúa la evolución y la composición del gasto público de la Administración Pública Nacional (APN) de cara a la presentación del proyecto de presupuesto nacional 2027 ante el Congreso, previsto para el 15 de septiembre. El análisis se concentra en el gasto devengado de la APN, que concentra alrededor del 85% de las erogaciones del Sector Público Nacional.

Al mirar la trayectoria entre 2023 y 2026, el estudio indica que, al mes de agosto de 2026, el gasto primario devengado de la APN muestra una caída real acumulada del 32% respecto del mismo periodo de 2023. El retroceso comenzó a sentirse desde el inicio de la gestión y se acentuó: -19,4% en enero, -27,5% en febrero y un rango estable entre -31% y -32% a partir de marzo. El reporte describe la caída como “muy significativa” y sostenible a lo largo de los meses.

En el desglose de los principales rubros, las mayores bajas reales se observan en las transferencias a otras entidades del Sector Público Nacional, que representan el 23,6% del gasto primario total. El documento señala que casi una cuarta parte de la reducción real del gasto primario se explica por menores transferencias a Empresas Públicas y Fondos Fiduciarios, destacando que ese recorte tuvo un efecto determinante para iniciar la caída del gasto del sector público.

En el extremo opuesto, jubilaciones y pensiones registran la menor caída (-8,2%), mientras que los gastos en personal (-28,9%) y las ayudas sociales a personas y asignaciones familiares (-30,6%) se ubican en niveles que se acercan a la magnitud del descenso del gasto primario total.

Con la hipótesis de que el tono recesivo observado hasta agosto se mantenga en el último cuatrimestre, Iaraf estima que el gasto primario de la APN cerraría 2026 en un nivel equivalente al 12,4% del PBI. Esa variación implica una baja de 5,4 puntos porcentuales frente a 2023 y acumularía un descenso de 14 puntos en tres años.

El informe concluye que el origen del ajuste se debió, en gran parte, a recortes iniciales tanto directos como en las fuentes de financiamiento de otras entidades del Sector Público Nacional, de las universidades nacionales y de provincias y municipios. Estas adecuaciones habrían sido el “puntapié” inicial para la caída sostenida del gasto del sector público nacional.