Un informe del servicio de protección en redes de la FIFA, divulgado este viernes, a días de conmemorar el Día Mundial de la Salud Mental, presenta los hallazgos sobre el Mundial disputado en Canadá, México y Estados Unidos. De más de 17,1 millones de publicaciones y comentarios evaluados, 477.217 pasaron por revisión humana tras filtrado con inteligencia artificial, y 240.676 fueron finalmente identificados como ofensivos. En total, los ataques alcanzaron a 812 personas, entre futbolistas, técnicos y árbitros.
En cuanto a la distribución de los contenidos ofensivos, los insultos generales representaron el 43% del total; el racismo, el 12%; las acusaciones de corrupción, el 9%; las amenazas de violencia, el 8%; y la xenofobia, el 7%. Si se excluyen los insultos generales, el racismo representó el 20% de los casos, la corrupción el 15%, las amenazas el 14% y la xenofobia el 12%.
Francia fue el país cuyos jugadores recibieron más agresiones individuales, con más de 18.000 episodios registrados. El racismo y los insultos generales bifurcaron ese inicio en partes iguales. Inglaterra ocupó el segundo puesto en hombres atacados y Portugal el tercero; Argentina quedó en cuarto lugar, con una notable proporción de acusaciones de corrupción ligadas a supuestos favores de árbitros o del VAR.
El informe también centró su atención en el origen de las agresiones. Europa concentró la mayor cantidad de mensajes ofensivos entre aquellos con ubicación determinada, superando los 18.700 casos; Sudamérica sumó casi 17.700; y América del Norte, algo más de 14.150. Reino Unido y Estados Unidos encabezaron el listado por países, mientras que México ocupó el tercer puesto. En lo relativo a Argentina, se destacó por registrar la mayor cantidad de ataques racistas originados desde mensajes con procedencia identificable, y desde cuentas radicadas en el país se difundieron también numerosos contenidos discriminatorios.



