Carles Puyol dejó la competencia en 2014 y hoy lleva una vida centrada en la familia en el Principado de Andorra. Reside en La Massana junto a su pareja, Vanesa Lorenzo, y sus hijas Manuela y María, de 10 y 12 años. El entorno montañoso marcó una etapa dedicada a la convivencia familiar, al cuidado físico y a compromisos laborales fuera de la cancha.

“Me levanto con mis hijas y las acompaño al colegio; luego aprovecho para entrenar, salir a caminar con los perros y atender reuniones de trabajo”, comentó el exdefensor durante la IFA 2026, en Berlín. “Después las vuelvo a buscar por la tarde. Es una vida muy tranquila, muy familiar, y eso es lo que me gusta”, añadió.

La familia se instaló en Andorra a comienzos de 2022. Después de un breve paso como adjunto a la dirección deportiva del Barcelona, junto a Andoni Zubizarreta, Puyol no volvió a la rutina diaria de un club y mantiene un perfil público limitado.

Hoy su vínculo con el fútbol se mantiene desde fuera: participa en actos institucionales, actúa como embajador y forma parte de Barça Legends; además viaja, da conferencias y mantiene actividades empresariales y colaboraciones con marcas.

La carrera de Puyol terminó a los 36 años, debido a problemas físicos que afectaron sus últimos años como jugador. Su trayectoria comenzó en la cantera del Barcelona, incluyó un periodo en el filial y culminó con 15 campañas en el primer equipo, donde ejerció como capitán desde la temporada 2004/05 hasta 2013/14.

Entre trofeos, sumó seis Ligas, dos Copas del Rey, seis Supercopas de España, tres Ligas de Campeones, dos Supercopas de Europa y dos Mundiales de Clubes. Con la selección española disputó 100 encuentros y alzó la Eurocopa y el Mundial, consolidándose como una de las figuras emblemáticas del fútbol español.