CÓRDOBA (Enviado especial). La selección dio el primer paso de la etapa posterior a Messi, y lo hizo con una victoria contundente ante Bolivia en Córdoba: 4-0, en un ambiente festivo, con fuegos artificiales y un show de cuarteto durante el entretiempo. El estadio Mario Alberto Kempes recibió a un público mayoritariamente joven, con aforo reducido y un clima familiar.
El encuentro marcó la presentación de un equipo que, si bien mantiene la idea de juego de Scaloni, presentó varios cambios respecto al once que disputó la final contra España. Paredes y Enzo Fernández, suspendidos, no fueron de la partida; Montiel y De Paul quedaron fuera de esta citación; Tagliafico se ausentó por una molestia y González esperó su oportunidad desde el banco. En total, el técnico probó seis modificaciones para este primer amistoso de tres que propone la fecha FIFA, antes de enfrentar Burkina Faso y, luego, reservar lo mejor para el cierre frente a Benín.
Aun con varias variantes, la estructura de juego se mantuvo. Bolivia plantó una línea de cinco atrás y dejó la iniciativa a Argentina, que ganó ritmo con el correr de los minutos. En ese contexto, Lautaro Martínez abrió el marcador tras asistencia de Mac Allister, y Nicolás Paz amplió la diferencia tras un pase de Palacios. El encuentro también tuvo la oportunidad de que el capitán Cristian Romero sumara un tanto: el defensor anotó en su debut en el Kempes con la celeste y blanca, además de estrenar esa condición de liderazgo en el equipo.
La presencia de Paz fue una de las buenas noticias: partiendo desde la derecha con el perfil cambiado, buscó constantemente cerrarse hacia el centro para tomar contacto con la pelota y mostrar su proyección. Palacios, por su parte, se convirtió en el agente de experiencia en un mediocampo que requería ese plus para sostener la distribución y la pausa necesaria en la circulación.
Con este resultado, Argentina deja buenas sensaciones tanto entre los veteranos como entre los jugadores emergentes que Scaloni quiere observar en este tramo de la preparación. El equipo mostró virtudes en la circulación y la generación de espacios, aunque aún hay aspectos para ajustar y pulir de cara a los siguientes amistosos y a la nueva etapa sin Messi.



