Un equipo de tres especialistas en seguridad informática llevó a cabo una simulación de intrusión con Claude, la IA desarrollada por Anthropic, para evaluar fallas en OpenAI. El equipo, denominado Hacktron AI, estuvo formado por Harsh Jaiswal, Mohan Pedhapati y Rahul Maini; las pruebas se realizaron entre el 23 y el 25 de julio de 2026. El objetivo era comprobar si era posible atravesar las defensas de la empresa y manipular recursos internos.
La vía de entrada se apoyó en una cadena de dos vulnerabilidades. Primero, una falla en el sistema que procesa las imágenes subidas al foro de OpenAI permitió ejecutar instrucciones en el servidor. Segundo, un error en los permisos de inicio de sesión amplió ese acceso a cuentas vinculadas al servicio, lo que facilitó el movimiento lateral dentro de la organización.
El incidente relevado se originó en community.openai.com, el foro oficial que funciona sobre la plataforma Discourse. En ese entorno, se permiten imágenes en formatos HEIC y HEIF. Para leer y convertir estos archivos, el servidor empleaba ImageMagick, que a su vez dependía de la biblioteca libheif. Los investigadores hicieron que Claude Opus 4.8 revisara la versión de libheif instalada y detectó la ausencia de parches de seguridad que ya formaban parte de actualizaciones del proyecto.
La simulación mostró que, ante una imagen manipulada, podría producirse un desbordamiento de memoria durante el procesamiento y habilitar la ejecución remota de código, permitiendo a un atacante ordenar al servidor que ejecute instrucciones arbitrarias. Para verificar la viabilidad, Hacktron pidió a Claude que desarrollara una herramienta capaz de explotar esa vulnerabilidad. Claude Opus 4.8 creó una versión inicial destinada a un entorno de prueba.
En ese marco, Anthropic anunció el lanzamiento de Claude Opus 5. Según el informe del equipo de Hacktron, el estudio avanzó con esa línea de investigación y se discutía la continuación de las pruebas frente a la misma problemática. Durante el proceso, los investigadores lograron demostrar que podían manipular el repositorio interno openai/openai al intentar abrir una propuesta de cambio desde la cuenta de un empleado con Codex vinculada al GitHub corporativo; ese paso mostró que era posible modificar archivos dentro del repositorio.
OpenAI informó que, tras recibir el informe, solucionó la falla de identidad unas 14 horas después, revocó las sesiones afectadas y otorgó una recompensa de 6.500 dólares por el hallazgo. El equipo afirmó haber concluido la prueba sin revisar el código fuente de la empresa.
Los resultados subrayan la importancia de la supervisión de integraciones entre herramientas de IA y sistemas corporativos, así como la necesidad de endurecer las defensas ante procesadores de imágenes y permisos de acceso que podrían permitir movimientos no autorizados dentro de plataformas relevantes para la seguridad y el desarrollo.



