En un episodio más de la tensión entre Boca Juniors y Talleres de Córdoba, la Justicia emitió una resolución que modifica el panorama económico entre ambos clubes y podría influir en una negociación vigente por uno de los futbolistas más cotizados para el conjunto de la Ribera.
La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil sostuvo el criterio a favor de Boca y dispuso que Talleres debe reintegrarle US$2,5 millones, más los intereses correspondientes. Con este fallo, la Sala reformó lo dictado en primera instancia, que había reconocido una cifra menor para la entidad xeneize.
El origen del conflicto se remonta a una operación llevada a cabo en 2018 durante la gestión de Daniel Angelici. Boca acordó con Talleres un anticipo de US$2,5 millones como plusvalía por una eventual venta del delantero cordobés Cristian Pavón, linked a una posible transferencia internacional valuada en ese momento en alrededor de US$39,5 millones. Pavón integró la convocatoria para el Mundial de Rusia 2018 y, tras diversos pasos, dejó Boca en 2022 como jugador libre, sin que el club hubiera obtenido el beneficio económico contemplado.
La decisión de la dirigencia que asumió en 2019 fue iniciar acciones judiciales para recuperar el dinero entregado. El expediente atravesó varios años de trámites y, si bien un fallo inicial fue favorable para Boca, se trató de una suma inferior a la pretendida. La Cámara, en cambio, ordenó la restitución íntegra de US$2,5 millones, o su equivalente en pesos, más los intereses.
Más allá de los aspectos estrictamente jurídicos, el fallo tiene una lectura institucional relevante: coloca a Talleres ante una deuda millonaria y reaviva tensiones entre clubes por operaciones de mercado y transferencias. Aunque la novedad judicial despeja gran parte del debate sobre el fondo de la operación, su incidencia persiste en la relación entre Boca y Talleres y en las cuentas de la institución cordobesa.



