El circuito callejero de Bakú, reconocido por su trazado riesgoso y su convivencia entre muros y frenadas exigentes, fue el escenario para la actuación de Franco Colapinto. El piloto argentino salió a pista consciente de la dificultad que impone este escenario urbano, donde la precisión y la gestión de las capacidades del coche son decisivas. En la etapa de competencia, Colapinto fue superado por Kimi Antonellli y, como resultado, quedó ubicado en la décima posición en la carrera correspondiente al Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula 1. Bakú exige una lectura constante de cada tramo, con curvas cerradas y rectas cortas que ponen a prueba la paciencia y la ejecución de los pilotos. Si bien Colapinto mantiene esperanzas de avanzar en las próximas vueltas, el rendimiento hasta ahora lo sitúa fuera de las posiciones de punta. La prueba continúa, y el argentino trabajará para subir en la clasificación a lo largo del fin de semana en este atractivo pero desafiante circuito urbano.



