A las 10 de la mañana, en el quinto piso del Ministerio de Economía, se dieron a conocer las ofertas finalistas para Agua y Saneamientos Argentinos (AySA). Competían dos propuestas: por un lado, el Grupo Roggio; por el otro, un consorcio integrado por las firmas de Walter Román, Mauricio Filiberti y la empresa brasileña Águas do Rio (a través de Arcos Saneamento e Participações). Las cifras reflejaban una puja sin base mínima: Roggio ofertó US$285 millones y el bloque liderado por Román-Filiberti-Águas do Rio caprichó con US$340,20 millones. Ganaba quien sumara más dinero.

Con esta adjudicación se cierra un ciclo de 20 años para AySA, la compañía cuyo pasaje de control estuvo marcado por polémicas y disputas. En su historia reciente, la empresa estatal pasó a manos privadas bajo la administración kirchnerista, en un marco de controversia por la soberanía del agua; luego de ese periodo, el Tesoro desembolsó unos US$13.400 millones a lo largo de la gestión pública, hubo un laudo negativo en el Ciadi y varias causas en tribunales de Comodoro Py. La gestión también convirtió a AySA en un estandarte en el conurbano para el Frente Renovador.

La adjudicación de hoy es, además, la más relevante de la era de Javier Milei, y el ganador es Rowing, la empresa de ingeniería, construcción y servicios industriales fundada por Walter Román. Encabeza un consorcio que, si bien se apoya en capital nacional, incorpora una socia internacional: Arcos Saneamento e Participações, del grupo brasileño Equipav y operando bajo la marca Águas do Rio. Los brasileños podrían alcanzar hasta un 25% del conjunto, pero sin control mayor. Completa PHX Aqua AR BV, un vehículo de inversión radicado en los Países Bajos.

Entre los antecedentes, destaca Mauricio Filiberti, de Transclor, reconocido en el mercado como “el rey del cloro” por ser proveedor exclusivo de policloruro de aluminio para AySA desde 2009. En 2023, con Malena Galmarini al frente de AySA y Sergio Massa en Hacienda, Filiberti fue el único oferente en una licitación superior a US$127 millones para operar la planta de Bernal y suministrar ese coagulante hasta 2026, con posibilidad de prórroga hasta 2029. Ahora, el cliente y el proveedor comparten propietarios: Filiberti integrará el nuevo entramado junto a Román y sus socios.

A modo de contexto, Román es un empresario de perfil bajo con peso en el mercado local y con una trayectoria ligada a una familia asociada históricamente a servicios logísticos. Filiberti, por su parte, ya se asoció con Daniel Vila y José Luis Manzano en Edenor y, recientemente, con ese tándem se quedó también con Metrogas. En el tablero de AySA, el agua, la electricidad y el gas convergen en una misma alianza de poder.