River Plate volvió al comité Ejecutivo de la AFA tras una ausencia de seis meses, con la presencia de sus emisarios Ignacio Villarroel (vicepresidente segundo) y Agustín Forchieri (secretario general) y con Stefano Di Carlo, presidente del club, acompañándolos. El encuentro, que se inició cerca de las 11 de la mañana, estuvo marcado por un tono tenso y un orden del día previamente cerrado por Tapia, quien condujo la sesión junto a los otros integrantes. En el segmento “Varios”, reservado para planteos no programados, Villarroel abrió el diálogo y dejó claro que el objetivo era enderezar el rumbo del fútbol argentino: “vamos a ser firmes y a trabajar por un fútbol argentino mejor”, afirmó el dirigente de River.
Según reconstrucciones de LA NACION, Villarroel defendió los seis puntos del petitorio divulgado por el club horas antes, que propone, entre otros aspectos, reformar los torneos reduciendo la cantidad de equipos, ajustar calendarios, mejorar la comercialización y modificar la conducción de la Dirección Nacional de Arbitraje (DNA), actualmente a cargo de Federico Beligoy.
La respuesta inicial fue de Tapia. En su día de cumpleaños número 59, agradeció a River por haber cobrado alquiler a la AFA para la despedida de Lionel Messi, a quien calificó como “el mejor jugador de la historia”. Luego, recordó que los temas solicitados por River ya habían sido tratados en las cinco reuniones anteriores del comité y que la entidad había perdido oportunidades de avanzar. Aun así, se mostró satisfecho por la presencia de River en el comité y valoró la vuelta de la institución a ese foro.
Con el paso de los minutos, un sector de directivos afines a Tapia respondió a Villarroel. Uno de ellos, cercano a Tapia, comentó que River estuvo “muy inteligente” al enviar a Nacho (Villarroel); si hubiera acudido otro dirigente, la recepción habría sido aún más áspera, sentenciaron.
Luego apareció una réplica agrupada: Mario Leito, desde Atlético Tucumán, encabezó la postura entre los dirigentes que respaldan la postura de las 30 equipos. Según las fuentes, la enorme mayoría de los clubes de la Liga Profesional respaldaría esa línea de acción, lo que dejó en claro que el fragmento de Peters, a tono de negociación, no sería sencillo para River lograr sus objetivos sin generar resistencias dentro del sector mayoritario de la liga.
En síntesis, el regreso de River al comité ejecutivo dejó al descubierto las fricciones existentes entre el club y la conducción de la AFA, además de evidenciar que las reformas planteadas por River para torneos, calendarios y la DNA serán objeto de intensas negociaciones en los próximos encuentros.



