La Justicia local dio por cerrado el conflicto institucional y validó el traslado de la sede social de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) desde la ciudad de Buenos Aires hacia la provincia de Buenos Aires, con sede en Pilar. Sin embargo, en la base de relaciones con actores del exterior, la entidad siguió comunicándose con una identidad distinta: el domicilio registrado ante terceros siguió apareciendo en la histórica dirección de Viamonte 1366, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Esta dispersión quedó plasmada en una carta formal que Tapia, apodado “Chiqui”, y el secretario general, Cristian Malaspina, remitieron a todas las partes interesadas, contrapartes comerciales y entidades vinculadas. En el encabezado de ese documento la AFA se identifica como poseedora de un “registered address” en Viamonte 1366, BA, Argentina, y, apenas al pie, se menciona como nueva sede social la dirección Mercedes 1366, en Pilar. La comunicación fue enviada en junio, durante el Mundial, y además informaba un ajuste en el circuito internacional de cobranza de la entidad.
La importancia de este detalle no es menor. El traslado de sede no fue un mero cambio administrativo: fue impulsado por Tapia para modificar quién supervisa la vida institucional de la AFA, buscando apartar la vigilancia de la Inspección General de Justicia (IGJ) y colocarla bajo la jurisdicción provincial de Buenos Aires, una vez que la autoridad local asumiera el control. Con ese fin, la AFA obtuvo la inscripción del cambio de jurisdicción ante la Dirección Provincial de Personas Jurídicas bonaerense, durante la gestión del gobernador Axel Kicillof, aliado político de la conducción.
La consolidación de la mudanza se dio el 18 de junio, cuando la Cámara Nacional en lo Civil dio luz verde al traslado y dejó sin efecto resoluciones de la IGJ que cuestionaban el movimiento. Los magistrados Gabriel Rolleri, Maximiliano Caia y Juan Manuel Converset sostuvieron que, una vez aceptada la radicación en territorio bonaerense, la normativa y la fiscalización sobre la AFA pasaban a quedar bajo la órbita de la provincia.
Pero fuera de Argentina, la documentación enviada a las contrapartes internacionales mostraba otra realidad. La carta de junio tenía un fin operativo: modificaba las instrucciones de cobro de los contratos internacionales de la AFA. Tapia y Malaspina informaron que Moon Euro Management LLC, una sociedad constituida en Dubai, había sido designada como “Official Collection Agent” de la AFA para los acuerdos celebrados desde el 18 de mayo, inclusive. La nota, de la cual LA NACION obtuvo una copia, delineaba este cambio en el manejo de cobros y pagos, acentuando la divergencia entre el domicilio registrado local y lo comunicado al exterior.



