Se conocieron los puntos clave del informe del árbitro Darío Herrera sobre los incidentes ocurridos al cierre de la Supercopa Internacional que Rosario Central ganó frente a Estudiantes en Santiago del Estero. El documento, difundido por El Gráfico, describe un episodio de alta tensión tras el tercer tanto del conjunto rosarino y señala directamente al presidente de Estudiantes, Juan Sebastián Verón, y a otros integrantes de su comisión directiva.
Según el acta, el 3-1 de Central desencadenó un tumulto entre jugadores y cuerpo técnico de ambos equipos. En ese marco, Verón habría ingresado al terreno sin autorización y comenzó a proferir ataques verbales dirigidos al cuerpo arbitral. El texto señala que el mandatario recibió la atención de seguridad y de colaboradores de la institución para evitar que la situación se descontrolara, dado que buscaba acercarse para agredir físicamente a los jueces.
El escrito describe que la actitud de Verón contuvo la reacción de otros directivos presentes, entre ellos Marcos Angeleri y Pascual Caiella, quienes habrían dirigido agravios contra la organización y la competencia, y habrían provocado la intervención de las fuerzas de seguridad para contenerlos. En un pasaje del documento se remarca una frase de Angeleri en la que, según el informe, dejó entrever capacidad de respaldo económico para justificar su poder de presión.
Los incidentes continuaron camino a la zona de vestuarios tras la entrega de premios, donde se registró un enfrentamiento en el túnel. Los árbitros, que estaban custodiados en el centro del campo, no pudieron observar con detalle lo sucedido en esa fase.
En el apartado disciplinario, Herrera justificó las expulsiones ocurridas en el tiempo de descuento. Agustín Sández, de Rosario Central, fue expulsado por conducta violenta e incitación a la violencia luego de pasar frente al banco suplente rival y realizar gestos ofensivos, lo que derivó en un intercambio de golpes con un oponente.
Por su parte, Fabricio Iacovich, de Estudiantes, recibió la roja por conductas violentas tras agredir a un rival con golpes de puño y patadas, siendo separado por sus propios compañeros y por el cuerpo técnico ante el desorden general.



