Otra jornada de tensión se desató en Racing en un año ya de por sí complejo. El defensor Marcos Rojo, de 36 años, dejó de entrenarse luego de una discusión con el directivo Diego Milito, a quien le dejó en claro que no quiere seguir vinculado al club si no puede marcharse para sumarse a Estudiantes de La Plata, con el que mantiene un interés activo desde hace tiempo y ahora con mayor impulso ante las semifinales de la Copa Libertadores.

El conjunto platense ha insistido en su deseo de sumar al jugador de cara a la instancia decisiva del torneo continental. Sin embargo, desde la Ciudad Deportiva de Avellaneda la respuesta oficial fue contundente: el contrato de Rojo vence en diciembre y quedan seis fechas por disputarse, consideradas finales, por lo que no hay intención de desprenderse del futbolista en este momento.

La postura de Racing dejó al exseleccionado argentino en una situación de presión dentro del vestuario, al tiempo que mantiene su interés de volver al Pincha, club con el que se identifica fuertemente. En tanto, el club académico recalca que Rojo es una pieza de experiencia clave para el equipo y para el desarrollo de los jóvenes que el club tiene en carpeta para el futuro, como Mateo Martínez y Gonzalo Escudero.

Las próximas horas serán determinantes para saber si las partes logran una salida negociada o si la situación deriva en un conflicto de índole legal, con el pase del jugador como eje central de las negociaciones.