Mango regresó a Argentina con la inauguración de su primera tienda en Alto Palermo, en un local de más de 500 metros cuadrados que reúne las colecciones para mujeres y hombres. La operación se materializó mediante un acuerdo comercial con Grimoldi, una firma argentina conocida históricamente por el calzado y que busca ampliar su portfolio hacia la moda.

Aunque la apertura formal ocurrió este lunes, el local ya venía funcionando desde el jueves anterior. Las primeras cifras del fin de semana fueron destacadas para la compañía: según Hernán Grimoldi, presidente del grupo, el sábado la venta alcanzó los 121 millones de pesos con IVA incluido. El empresario señaló que se trató de una muy buena venta para un día sábado, y que las ventas de los otros días estuvieron por debajo, aunque también en niveles alentadores.

La apuesta representa un movimiento estratégico para Grimoldi, vinculado históricamente al calzado. El grupo maneja varias marcas de zapatos y zapatillas, entre ellas The North Face, Hush Puppies, Vans y Merrell; con Mango buscan entrar de lleno en el negocio de la moda, más allá del calzado. Grimoldi reconoció que es un terreno nuevo para la firma y que, para gestionar la operación, incorporaron especialistas con experiencia en moda y en el segmento femenino. La oferta de Mango está centrada principalmente en mujeres, que representan alrededor del 80% del negocio, dejando el 20% restante para caballeros.

La marca española continúa su expansión internacional y Grimoldi destacó el crecimiento de Mango en Estados Unidos, donde ya cuentan con cerca de 60 locales. En Argentina, la propuesta de precios fue vista como adecuada para el mercado: Mango es una marca con reconocimiento global y una combinación de diseño, calidad y precio que, desde la visión local, podría funcionar muy bien.

Por el momento, el país cuenta con un único local; sin embargo, el plan contempla sumar una segunda tienda el año próximo, aunque aún no se definirá su ubicación. La decisión de avanzar dependerá, en gran medida, de cómo evolucione el marco para la importación y comercialización de marcas internacionales. Grimoldi evitó proyectos de facturación específicos por tratarse de una empresa cotizante, pero adelantó que las expectativas son elevadas y que Mango podría convertirse en un aporte significativo para el grupo, especialmente en términos de rentabilidad.