Boca Juniors sorteó un inicio complicado y, a pesar de haber dominado buena parte del encuentro, terminó encontrando la victoria en la segunda mitad gracias a una actuación brillante de Enner Valencia. El partido, disputado en Arroyito ante unas 45.000 personas, mostró a un Racing Club que logró abrir el marcador con un gol olímpico tras una jugada de esquina ejecutada desde la izquierda, aislando al arquero Leandro Brey.

La ventaja de los visitantes se amplió con un segundo tanto que sorprendió a Boca y que el propio Brey recibió en ese estadio, un detalle que el partido dejó como referencia para la memoria de esta cancha, donde Di María ya había convertido un olímpico en otro contexto.

Con el inicio del complemento, Boca dio un giro decisive. Valencia ingresó a los 11 minutos y, en apenas 23, convirtió tres goles de cabeza para darle vuelta al marcador: de estar 2-0 abajo, el Xeneize pasó a estar 3-2 arriba y tomó la iniciativa del encuentro con vértigo y precisión.

El desenlace quedó marcado por el dominio de Boca, que controló los minutos finales y frenó los avances de Racing, que buscó la igualdad sin lograrlo ante la inspiración del delantero ecuatoriano. Andrés Gariano fue quien impartió justicia en un choque que tuvo un marco de 45.000 espectadores y que dejó a Boca como semifinalista de la Copa Argentina, reforzando su candidatura en la competencia.

La jornada, cargada de emociones y controversias propias de la competencia, dejó a Boca como protagonista de una remontada que quedará en la historia por la figura de Valencia y por la sensación de que el conjunto azul y oro está para pelear por el título.