El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, analizó este viernes la situación social y la fractura interna del país de cara a la próxima visita del Papa León XIV. El prelado enfatizó la importancia de que el mensaje papal sirva para generar esperanza y cohesión en una comunidad marcada por la crisis.

Según sus palabras, la Nación llega con una herida social profunda y una polarización que se manifiesta en prácticas de descalificación y en actitudes de intolerancia, una realidad que, a su juicio, duele en las entrañas del pueblo.

En diálogo con TN, García Cuerva agregó que la Argentina afronta capítulos de dolor social y fragilidad económica; señaló que hay un porcentaje significativo de hermanos que atraviesan condiciones difíciles y que la crisis es longstanding, prolongándose a lo largo de muchos años.

A la par, el arzobispo resaltó la resiliencia de los argentinos: pese a las dificultades, hay trabajadores que se esfuerzan a diario, sostienen a sus familias y continúan luchando por mejorar su calidad de vida.

Sobre las motivaciones de la visita pastoral, explicó que el Papa Francisco posee una amplia experiencia en misiones en América Latina y que vivió 20 años en Perú. Recordó además que, hasta ahora, Argentina y Uruguay no habían recibido la visita de Benedicto XVI (sic León XIV), lo que para él representa un pendiente importante.

García Cuerva adelantó, asimismo, una peregrinación de gran magnitud hacia la ciudad de Luján, estimando la participación de aproximadamente 1.000.000 de personas.

Sus reflexiones encuentran resonancia con lo expresado durante el tradicional Te Deum del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana, en presencia del presidente Javier Milei y miembros del gabinete. En esa ocasión, el arzobispo cuestionó la fragmentación social y pidió dejar de lado la polarización, enfatizando que nadie se salva solo. También lamentó la falta de oportunidades para amplios sectores y calificó al individualismo como una postura cruel que rompe la fraternidad nacional. Demandó acuerdos colectivos y una dirigencia capaz de dialogar y escuchar a todos los sectores.

En cuanto a la agenda, la visita del Papa León XIV está fijada para del 8 al 11 de noviembre. El programa comenzará el domingo 8, cuando el Presidente reciba al Santo Padre en calidad de jefe de Estado, seguido de un homenaje al monumento al general José de San Martín y de un encuentro con el cuerpo diplomático en el Palacio Libertad. Las actividades pastorales se reiniciarán el lunes 9, con una recorrida prevista por un instituto, entre otras iniciativas.