En el segundo trimestre de 2026, la balanza de bienes mostró fortaleza: exportaciones por US$ 27.557 millones y importaciones por US$ 18.264 millones, lo que dejó un superávit comercial de US$ 9.293 millones. A partir de esa posición, la cuenta corriente del país quedó en un superávit de US$ 2.214 millones, frente a un saldo negativo de US$ 2.450 millones reportado un año antes para el mismo periodo.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el superávit de la balanza comercial de bienes creció US$ 6.629 millones respecto al 2T-2025. Las variaciones positivas en las exportaciones provinieron de mayores cantidades (+US$ 4.676 millones) y de precios más altos (+US$ 1.828 millones). En las importaciones, las variaciones en cantidades restaron US$ 1.183 millones, mientras que los precios incidieron al alza en US$ 1.058 millones.
El informe detalla que ese resultado estuvo explicado, entre otros factores, por un mayor déficit de utilidades y dividendos devengados en inversión directa, que aumentó US$ 2.158 millones. También crecieron los déficits por intereses devengados en inversión de cartera (US$ 301 millones) y en otra inversión (US$ 114 millones). El déficit asociado a la “otra inversión” está, en gran medida, relacionado con los intereses de la deuda del sector público con el FMI y otros acreedores, y, en menor medida, con intereses de deuda de otros sectores y del Banco Central con acreedores externos.
En cuanto al rubro de servicios, el saldo del 2T-2026 fue negativo por US$ 2.102 millones, con US$ 1.229 millones correspondientes a viajes al exterior.
Los cinco principales socios comerciales en ese periodo fueron Brasil, China, Estados Unidos, Chile e India, que conjuntamente representaron el 49,9% del comercio exterior de bienes (exportaciones más importaciones), cuyo total registró US$ 45.813 millones.
A diferencia del balance cambiario del Banco Central, que considera ingresos y egresos a base caja, el INDEC computa montos devengados para estas cuentas.
El economista Lorenzo Sigaut Gravina señaló que la Cuenta Corriente cerró el 2T-2026 con un superávit de US$ 2.200 millones, compensando prácticamente el rojo del 1T-2026 (US$ 2.400 millones) y, por ello, es probable que el año cierre con un leve superávit externo. Agregó que la mejora del superávit comercial de bienes fue clave: pasó de alrededor de US$ 2.700 millones en el 2T-2025 a US$ 9.300 millones en el 2T-2026, aportando US$ 6.600 millones adicionales. La mejora de la cuenta corriente, si bien notable, no fue tan marcada, ya que el incremento del déficit en algunas componentes limitó el avance global.



