La renovación de la selección argentina no espera al adiós de Lionel Messi para empezar: ya está en curso. Mientras el capitán se prepara para cerrar una etapa histórica con la camiseta celeste y blanca, Lionel Scaloni lidera en Ezeiza un proceso de cambio que difiere bastante del plantel que recientemente disputó la final del Mundial.

Las modificaciones son notorias: nombres diferentes, un descenso en la media de edad y la aparición de jugadores con poco rodaje en la Albiceleste. Con la Copa América 2028 como primera meta y el Mundial de 2030 a la vista, el recambio ya encontró su rumbo.

En la primera semana de trabajo quedó claro que la ausencia de Messi genera una dinámica distinta: ya no es ese faro que buscaban sus compañeros casi de memoria. Para los jugadores, es una experiencia nueva, aun cuando el equipo ya había demostrado que puede rendir sin él, como en el 4-1 frente a Brasil, un partido que muchos señalan como el mejor de la era Scaloni.

Para el técnico, que dejó abiertas las puertas a una continuidad más allá de diciembre, no hay tiempo que perder. En esta triple fecha FIFA podría haber repetido gran parte de la lista del Mundial para que los jugadores ganaran reconocimiento tras la reciente performance, pero eligió iniciar el proceso de reconstrucción de forma amplia, probando variantes para los años venideros.

Los números ayudan a entender el giro. A excepción de Messi y Nicolás Otamendi, que anunciaron su retiro y jugarán solo ante Benín, entre los 35 convocados hay 15 que no formaron parte del Mundial y 12 que aún no debutaron o disputaron como máximo tres encuentros. Entre esos 15 figuran Juan Foyth, desafectado por una molestia muscular y que ni viajó a Buenos Aires; Leonardo Balerdi, con 11 caps, que integró la lista previa para la Copa del Mundo pero quedó fuera por problemas físicos; y Thiago Almada, que se perdió por un desgarro en el cuádriceps derecho. En total, 33 jugadores se entrenan, y 15 de ellos no formaron parte del plantel mundialista, lo que representa casi el 45%.

“Es fundamental que los chicos nuevos se sumen a nuestra idea de juego. Siempre lo hicimos así; ahora quizá venga un paréntesis, pero positivo. Esta era una etapa para confiar en estos jugadores que están llamando a la puerta. La edad no es determinante; pueden quedarse o llegar otros, siempre que rindan en sus clubes. La idea es darle minutos a todos para vestir la camiseta”, afirmó Scaloni en la única entrevista que concedió después del Mundial, a un medio chino.

Y ya dio el primer paso. Como en 2018, cuando asumió como interino, el entrenador apuesta por una nueva camada y ya apunta a construir el futuro de la Albiceleste con esa base. La renovación ya está en marcha.