La selección argentina arrancó oficialmente el ciclo hacia el Mundial 2030, pero persisten las incógnitas en torno al futuro de su entrenador, Lionel Scaloni. Con la mirada puesta en los amistosos frente a Bolivia, Burkina Faso y Benín, el técnico de 48 años, originario de Pujato, volvió a referirse a su status tras la derrota en la final del Mundial 2026 ante España.

En una conferencia de prensa improvisada tras la práctica, Scaloni afirmó que, por ahora, no hay novedades sobre su continuidad. Aseguró que en los próximos días mantendrá una reunión con el presidente para definir los próximos pasos, y aclaró que, si bien se está evaluando la mejor forma de avanzar, ahora mismo todo permanece igual. Reconoció que tiene ganas de seguir en el cargo, aunque subrayó que hay varios aspectos a discutir con la dirigencia y que la decisión final se comunicará cuando corresponda.

El entrenador explicó que el tropiezo en la final profundizó el dolor por no haber logrado otro título mundial, pero insistió en que este lugar que ocupa es un sueño que no pretende abandonar. Añadió que, tras un torneo tan emotivo, es natural repensar y que, más allá de la derrota, el proyecto debe evaluarse en conjunto con la nueva autoridad máxima de la AFA. Mientras tanto, el equipo continúa preparando los amistosos y buscando que los jugadores lleguen en las mejores condiciones.

Scaloni también atendió la cuestión de Messi, a quien le dio un rol destacado para el encuentro de Benín, programado para el martes 6 de octubre y considerado la despedida oficial del capitán. El entrenador afirmó haber provocado la presencia del delantero para que cierre su ciclo con su gente, destacando que un jugador de esa magnitud merece ese homenaje. Admitió que conoce el desgaste y las circunstancias personales de Messi, pero ratificó el objetivo de que esté presente para despedirse como corresponde ante la afición.

Sobre el futuro inmediato, el Pujatense dejó en claro que aún no hubo una decisión tomada y que cualquier definición se comunicará oficialmente. Por ahora, el equipo se concentra en los amistosos y en que los jóvenes encuentren minutos para demostrar su progreso. Sin prisa, Scaloni y la dirigencia trabajarán para delinear el camino en este nuevo ciclo, con o sin cambios en la conducción técnica, siempre con la mira puesta en 2030.