El concepto de software libre, tal como lo define Richard Stallman, figura como piedra angular del movimiento y su marco de acción. Desde hace décadas, la fecha en cuestión mantiene su significado y este año, además, llega con preguntas vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial.
La jornada está organizada por Software Freedom International, que sostiene el objetivo de difundir los beneficios de usar software libre y de código abierto en distintos ámbitos: desde hogares y comercios hasta gobiernos y entidades educativas. Para entender su impacto real, es clave observarlo con detenimiento, desvelar dudas frecuentes y actualizar la mirada sobre su situación actual.
En palabras de Ariel Jolo, uno de los organizadores del encuentro nerdear.la, que tendrá lugar en el Centro Cultural Konex a partir del martes, existen malentendidos comunes sobre estos desarrollos. Uno de los más recurrentes es la confusión entre libertad y costo, tema al que el propio Jolo hace referencia.
“El término software libre se refiere a la libertad de ejecutar, distribuir y modificar el software; no habla de precio”, comentó, subrayando que en inglés se toma del español o del francés para enfatizar que no se trata necesariamente de algo gratuito.
Es decir, hay herramientas libres que no implican costo para el usuario, pero no todas las opciones gratuitas forman parte del movimiento. La confusión deriva de la traducción de la palabra “free”, que en inglés puede significar tanto “libre” como “gratis”.
Ignacio Bengochea, director de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Buenos Aires, explicó que la clave está en entender que estos programas reducen costos, sin implicar gratuidad. Afirmó que la implementación de software libre demanda tareas, recursos y presupuestos, y muchas veces se sustenta gracias a comunidades que colaboran para mejorar el producto, lo que, en conjunto, puede disminuir gastos para una organización. Además, suelen requerir menos recursos de hardware que las alternativas propietarias, lo que también se traduce en ahorro.
En síntesis, el mensaje central es que el código abierto representa una corriente dentro del marco más amplio del software libre, y no debe verse únicamente como una cuestión de precio. Comprender estas dinámicas permite apreciar sus ventajas en distintos sectores y entender por qué la ética y la utilidad conviven en este debate tecnológico.



