En una entrevista con Bloomberg Línea, Facundo Gómez Minujín, jefe regional de JP Morgan Chase para Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay, aseguró que, de confirmarse la reelección de Javier Milei en 2027, Argentina podría subir al nivel de inversión en el próximo mandato.

El propio Milei difundió la frase, atribuyéndola, por error, al CEO global del banco, Jamie Dimon; Dimon, por su parte, no ha realizado declaraciones de ese tipo. Gómez Minujín explicó que, según él, a Dimon le agrada Milei porque considera a este presidente “disruptivo” y dispuesto a romper con la decadencia que, a su juicio, ha marcado las últimas décadas del país. Añadió que Dimon, eso sí, no conoce en profundidad todos los detalles y que su agenda global le impide seguir cada asunto local.

El concepto de grado de inversión se refiere a una calificación crediticia que indica menor probabilidad de default y, por lo tanto, un entorno más estable para colocar bonos. En la región ya cuentan con ese estatus Chile, Uruguay, México, Panamá, Perú y Paraguay. Actualmente, Argentina está situado en B- según S&P Global Ratings y Fitch Ratings, y en B3 según Moody’s (equivalente a B-). Para ingresar a la categoría de investment grade se requeriría BBB- (S&P, Fitch) o Baa3 (Moody’s) o superior.

Más allá de este tema, Gómez Minujín habló sobre las elecciones de 2027 y la posible influencia de la economía internacional. Reconoció que no le sorprendió la ayuda del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, a la Argentina durante las elecciones legislativas de 2025, y no descartó que pudiera repetirse en el próximo año. A la vez, afirmó que el Gobierno se está preparando con “más reservas y financiamiento” para la dolarización, especialmente en años electorales, con el objetivo de evitar el “gran susto” que ocurrió el año anterior.

Según el banquero, en las conversaciones con el equipo de mercados de la entidad no hay preocupación por el plan financiero vigente para este año y el próximo, y el ministro de Economía, Luis Caputo, no habría errado al posponer la salida a los mercados de deuda. En esa línea, sostuvo que abrir al mercado es positivo para generar apetito, pero reconoció que, en la actualidad, los inversores no muestran gran interés en Argentina, en parte por experiencias pasadas, y variosholdings siguen cargando deuda previa.