WASHINGTON.- Mientras la cúpula oficial, encabezada por el presidente Javier Milei, continúa anunciando inversiones millonarias en los sectores energético y minero desde París, en Nueva York la economía argentina se percibe con mayor cautela ante el complejo marco externo y la anticipación de la discusión electoral para 2027. Este entorno se traduce en una suba del riesgo país y en movimientos erráticos de los bonos soberanos en dólares.
Analistas, economistas y traders de Wall Street consultados por LA NACION coincidieron en que el indicador de JP Morgan escaló a 655 puntos básicos, con un alza del 3% en la jornada y un acumulado de 48 puntos durante los dos primeros días de octubre, es decir, un avance del 7,9%.
“El salto del riesgo país es significativo y prácticamente borró la mejora que se había visto tras la recalibración de la deuda. Hay un componente coyuntural asociado a la subida global de tasas que reduce el apetito por activos de riesgo, incluido el crédito argentino, y, además, aparece un factor político-electoral que no estaba tan presente hace poco,” señaló Javier Timerman, fundador de AdCap Grupo Financiero, quien estuvo en Nueva York siguiendo las presentaciones de Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, y que luego viajó a París para la Argentina Week.
Timerman afirmó que la debilidad de datos recientes y la agenda política dominante llevaron a Wall Street a recalibrar su lectura del riesgo electoral argentino. “El Gobierno dejó claro que no se apartará de la lucha contra la inflación, y aunque el escenario sigue siendo favorable para el oficialismo, el grado de optimismo se moderó frente a meses anteriores”, dijo.
Entre los datos económicos citados figuran la caída de la actividad económica en julio, del 2,9% frente a junio; un incremento en la pobreza, que pasó de 28,2% a fines de 2025 a 32,3% en el primer semestre de este año; y una leve subida del desempleo, además de la proyección de JP Morgan de una contracción en el tercer trimestre. En el plano externo, Fernando Losada, managing director de Oppenheimer & Co. para mercados emergentes, indicó que el alza generalizada de rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años —alcanzando su mayor nivel en dos décadas— impacta las posiciones argentinas.
Losada recordó que el rendimiento de los bonos norteamericanos dificulta la demanda por activos con mayor riesgo y enfatizó la necesidad de señales claras sobre reformas y la evolución de la inflación para que los inversores retomen el apetito por el riesgo argentino. En París, el Gobierno continúa subrayando su compromiso con la lucha contra la inflación y la promoción de inversiones, a la espera de claridad sobre el rumbo económico y la deuda en un entorno externo más desafiante.



