En un salón de la Rural, Palermo, el canciller Pablo Quirno tomó la palabra ante el embajador británico, David Cairns, quien parecía algo incómodo en su asiento. Desde el escenario, Quirno dejó en claro su postura: el Gobierno del Reino Unido se niega a abrir negociaciones para resolver la disputa de soberanía sobre Malvinas y continúa adoptando medidas unilaterales vinculadas a la explotación de recursos en las aguas en disputa. En ese marco, subrayó que evitar que esa explotación consolide la ocupación británica es parte de una estrategia para recuperar, por vías pacíficas, la plena soberanía argentina.

El encuentro formó parte de la celebración del 48° aniversario del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) y reunió a unas 400 personas, entre autoridades nacionales, empresarios, dirigentes sindicales y diplomáticos extranjeros, en un marco que también contempló análisis políticos regionales, como el resultado electoral en Brasil. En su intervención, Quirno detalló las acciones del Gobierno contra Sea Lion, el proyecto petrolero en Malvinas y zonas cercanas. También indicó que Chile, a través de autoridades de Punta Arenas, mantiene vínculos con los pobladores de las islas. Señaló que quien contribuya de forma directa o indirecta a la exploración o explotación ilegítima de recursos que pertenecen a todos los argentinos difícilmente podrá beneficiarse del crecimiento del país.

Tras el discurso de Cairns, el embajador chileno, Gonzalo Uriarte Herrera, abandonó el salón junto con otros invitados.

Sobre la coyuntura regional, el canciller destacó que la denominada “ola azul” recibió un nuevo impulso en Brasil, al imponerse Flávio Bolsonaro en la primera vuelta frente a Lula da Silva, lo que, a su juicio, abre la posibilidad de un giro político de alcance histórico en la región. En la mesa de honor estaban, además de Cairns, el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas; la nueva embajadora de Israel, Ahuva Spieler; y el representante de España, Joaquín de Aristegui Laborde. Lamelas, consultado por LA NACIÓN durante el cocktail previo, advirtió que quedan tres semanas para el balotaje en Brasil y que hay que esperar, pero también prepararse para lo peor.

Entre los funcionarios del Gobierno presentes estuvieron el secretario de Culto y Civilización, Agustín Caulo; el secretario de Asuntos Internacionales para la Defensa, Daniel Martella; y la diputada Juliana Santillán, entre otros.