La renovación de la Argentina no va a esperar a la despedida de Lionel Messi; el proceso ya está en marcha. Mientras el capitán se prepara para cerrar una etapa histórica con la camiseta celeste y blanca, el entrenador Lionel Scaloni dirige desde Ezeiza un trabajo que muestra un plantel distinto al que disputó la final del Mundial hace apenas unos meses: nombres nuevos, un promedio de edad más bajo y futbolistas con poca experiencia en la selección.

La situación de Messi, cada vez más próxima al adiós, contrasta con una planificación que ya avanza en clave de recambio. En la triple fecha FIFA, Scaloni optó por una convocatoria amplia y no por repetir de inmediato buena parte de la nómina del Mundial, buscando darle rodaje público a variantes para los próximos años. Aun con el futuro del entrenador en cuestión, el plan apunta a un desarrollo sostenido más allá de diciembre.

Los números contextualizan el cambio. De los 35 jugadores citados, 15 no formaron parte del plantel que disputó el Mundial, y 12 no habían debutado o habían disputado como máximo tres encuentros. Entre los nombres que figuraron en la convocatoria hay casos recientes que ilustra el proceso: Juan Foyth no viajó a Buenos Aires por una molestia muscular; Leonardo Balerdi acumula 11 partidos en la mayor y, pese a haber integrado la lista original para el Mundial, quedó fuera por motivos físicos; y Thiago Almada se perdió la ventana por un desgarro en el cuádriceps derecho.

Entre los 33 jugadores que se entrenan en este momento, el 45% no había formado parte del plantel mundial, subrayando el giro hacia una camada menos conocida pero con potencial. Scaloni subrayó la idea de incorporar a los nuevos talentos sin perder el eje de juego: “La edad no es sinónimo de rendimiento. Habrá quienes se queden y otros que vendrán, siempre que rindan en sus clubes. Nuestra meta es darle oportunidades a todo el mundo para que pueda vestir esta camiseta.”

Con la Copa América 2028 como primer objetivo y el Mundial 2030 en el horizonte, el entrenador dejó claro que la reconstrucción comenzó y que, a diferencia de otros procesos, no esperará cambios bruscos para consolidarse. Así como en 2018, cuando asumió en forma interina y apostó por una camada nueva, Scaloni ya dio el primer paso en este nuevo ciclo: avanzar con una síntesis de juventud y experiencia para afrontar el futuro de la Albiceleste.