La renovación del equipo argentino no espera al adiós definitivo de Lionel Messi; ya está en marcha. Mientras el capitán afina el cierre de su historia con la celeste y blanca, el cuerpo técnico de Lionel Scaloni arma en Ezeiza un plantel notablemente distinto al que pocos meses atrás disputó la final del Mundial. Los cambios se notan en la media de edad y en la llegada de jugadores con poca experiencia en la selección, un indicio claro de una transición que ya tiene a la vista la Copa América 2028 como primer gran objetivo y el Mundial de 2030 como horizonte.
En los primeros días de entrenamientos se percibe una escena inusual: Messi ya no es un referente inmediato para sus compañeros, y para muchos de los presentes representa una experiencia inédita, pese a que el rosarino ya dejó claro que no jugará todos los partidos de su recta final con la Argentina. Pero Scaloni, con el futuro aún sin confirmar, no pierde tiempo: en una triple fecha FIFA prefirió no repetir la lista del Mundial y decidió abrir el proceso de reconstrucción con una convocatoria amplia para evaluar variantes a largo plazo.
Las cifras reflejan el cambio. A excepción de Messi y Nicolás Otamendi, que ya anunciaron su retiro y enfrentarán a Benín solamente, entre los otros 35 convocados hay 15 que no formaron parte del Mundial y 12 que aún no debutaron o disputaron tres encuentros como máximo. Dentro de ese grupo de 15 figuran nombres como Juan Foyth, que quedó desafectado por una molestia muscular y no viajó a Buenos Aires; Leonardo Balerdi, con 11 partidos en la mayor y que formó parte de la prelista mundial pero quedó fuera por problemas físicos; y Thiago Almada, quien también quedó al margen por un desgarro en el cuádriceps derecho. En total, son 33 los jugadores entrenándose en este tramo.
Scaloni comunicó, en la única entrevista que concedió tras el Mundial, que es crucial que los nuevos se integren a la idea de juego del equipo. Señaló que la edad no garantiza nada y que la única forma de decidir quién se queda o quién llega será por el rendimiento en sus clubes. Su visión es clara: abrir las puertas a todos aquellos que respondan al estilo del seleccionador y aprovechar cada oportunidad para consolidar un recambio sostenible.
Como en aquella etapa inicial de su ciclo, cuando asumió como interino en 2018, el entrenador ya dio el primer paso para empezar a cimentar el recambio: priorizar a una camada de jóvenes talentos que pueda sostener el rendimiento de la Albiceleste en los próximos años.



