El Gran Premio de Singapur de Fórmula 1 fue una jornada complicada para Franco Colapinto, piloto argentino de Alpine. En la vuelta 31 de las 62 que contempla el trazado urbano de Marina Bay, el coche quedó inmóvil en medio de la pista. Tras varios segundos de intento, el pilarense logró reiniciar el motor y retirar el monoposto de la pista, pero no pudo continuar. Aún no se determinó la causa de la falla.

Colapinto partió 15º en un circuito inaugurado en 2008, conocido por su exigencia física. Fue un fin de semana difícil: en la Sprint abandonó por una presunta falla de energía y registró un rendimiento notablemente bajo en la Q2, quedando con el peor tiempo de esa segunda tanda.

El domingo, al inicio de la carrera, el piloto oriundo de Pilar arrancó bien y ganó una posición para ubicarse 14º, pero en la cuarta vuelta informó por radio sobre dificultades con la batería y cayó al 15º. Sin embargo, logró recuperarse y, en la décima vuelta, adelantó a Arvid Lindbland para quedar a 2.3 segundos de Carlos Sainz. El panorama se tensó cuando Isack Hadjar se acercó a menos de un segundo, con un Red Bull muy sólido en Marina Bay.

La carrera siguió su curso, pero las señales de alerta se acumulaban sin hallar solución. En la mitad de la prueba el Alpine se quedó detenido en la pista y debió retirarse. Tras intentar encenderlo de nuevo, Colapinto pudo sacarlo de la trayectoria, pero ya era inevitable la descalificación de la prueba para él.

Alpine comunicó en sus redes sociales que fue una “noche difícil en Singapur” para el equipo, que no sumó puntos con ninguno de sus pilotos. Por su parte, Liam Lawson, de Red Bull, finalizó séptimo y aportó seis unidades, aumentando la ventaja de su equipo en el campeonato.