En el primero de los tres amistosos que servirán para cerrar la despedida de Lionel Messi, Argentina ya ganaba 3-0 ante Bolivia en Córdoba cuando Leonel Flores, delantero de 18 años formado en Boca Predio y parte del equipo de Rodolfo Arruabarrena, ingresó para disputar su debut con la Selección. El pibe de Beccar fue presentado al campo en el estadio Mario Alberto Kempes con un abrazo a Lisandro Martínez y bajo la mirada de Lionel Scaloni.

Scaloni le dio casi trece minutos en cancha para dejar su sello. En su estreno, recibió por la banda izquierda, levantó la vista y filtró un pase entre dos defensores para López, delantero de Palmeiras, que quedó mano a mano con el arquero boliviano Viscarra.

Inmediatamente volvió a involucrarse por la izquierda: controló, dejó pasar entre dos rivales y abrió para Mastantuono, quien buscó a Julián Álvarez y estuvo cerca de ampliar el marcador. Más tarde, Flores demostró descaro al encarar nuevamente, dejó un regate y, pese a la vigilancia de la defensa, apareció para una acción que llevó a López a cerrar la jugada con un remate preciso para el 4-0.

En otra incidencia, recibió con tres defensores encima y, a pesar de la presión, optó por un duelo directo que dejó puertas abiertas en el área. Luego filtró para Valentín Barco, que no pudo definir. La secuencia dejó la impresión de un jugador capaz de buscar la acción y de generar sociedades en corto plazo.

La crónica concluyó destacando que Flores, a pesar de su juventud, mostró claridad para entender el juego y dejó la sensación de estar para futuras convocatorias. En un marco de recambio y de preparación para la despedida de Messi, el debut del pibe en la Scaloneta dejó buenas señales para lo que viene. La última acción del encuentro involucró a Barco y Román Vega en una jugada que terminó en centro que no encontró definición clara.